Cinco empresas armadoras de vehículos, entre ellas Toyota y dos compañías alemanas, han comunicado al gobierno de México su intención de ampliar sus inversiones en México, tras la firma del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), informó Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Seade argumentó que el fortalecimiento de las reglas de origen en el sector automotriz establecidas en el T-MEC tendrá como principal consecuencia inmediata mayores flujos de inversión en América del Norte.

Para gozar de las preferencias arancelarias de este tratado, las empresas ensambladoras deben contar con mayores índices de contenido regional, usando más insumos, partes y componentes producidos en los tres países.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte —vigente desde 1994— y la eliminación de las barreras comerciales mexicanas liberalizaron el comercio de vehículos de motor en América del Norte y contribuyeron a la integración regional de la industria automotriz.

Ahora la fabricación de vehículos de motor en América del Norte está altamente integrada, con importantes fabricantes de automóviles de Asia y Europa que están construyendo sus cadenas de suministro dentro de la región.

El T-MEC propuesto establece reglas de origen y procedimientos para vehículos de motor nuevos, incluidas las reglas específicas del producto y que requieren 75% de contenido norteamericano.

Por primera vez en un acuerdo comercial, los requisitos salariales estipulan que 40-45% del contenido de automóviles en Norteamérica debe realizarse por trabajadores que ganan al menos 16 dólares por hora. Además, se fijó un requerimiento de que 70% del acero y del aluminio de un vehículo debe originarse en América del Norte.

Seade enfatizó que México cuenta con el potencial para atraer inversiones en el sector automotriz derivadas de las nuevas reglas del origen en el T-MEC, el cual aún necesita su ratificación.

En los últimos seis años, los grandes ingresos de Inversión Extranjera Directa de México se han traducido en la construcción de 10 nuevas plantas automotrices: cinco de nuevos entrantes (Audi, BMW, Kia, Daimler AG e Infiniti Nissan) y cinco de productores que ya operaban en el país. Algunas de estas nuevas plantas están entre las más grandes y modernas de América del Norte. En conjunto, aportarán 450,000 unidades adicionales a la producción, lo que ya permitió a México ubicarse en el sexto lugar entre los mayores productores automotores del mundo en el 2018, desplazando a Corea del Sur.

Además, sobre todo en virtud de las nuevas plantas, México está diversificando su especialización en vehículos compactos y subcompactos para comenzar a posicionarse en el exigente segmento de los vehículos de alta gama, con la presencia de Audi, BMW, Infiniti-Nissan y Mercedes-Benz.

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