Rolls-Royce aprovechó la celebración del BMW Fest, llevado a cabo en sus instalaciones de Spartanburg, Carolina del Sur, para el lanzamiento del modelo que faltaba para completar su línea de productos más exclusiva. Reunida la prensa, el objetivo fue convivir con toda la gama de marcas y modelos que conforman al BMW Group. Así que luego de romperme la cabeza una y otra vez por decidir cuál sería el primer auto que manejaría, finalmente decidí esperar la presentación de un vehículo simplemente espectacular. 

Se trata del Cullinan, que como sabes es el primer Suv de Rolls-Royce, mismo que causó una gran controversia entre los puristas de la marca por escapar a la tradición de sedanes y coupé de gran lujo, pero que probó ser un acierto al convertirse rápidamente en un suceso de ventas para la marca.

Black Badge continúa con esta famosa saga, cuyo equipamiento tanto interior como exterior es más generoso caracterizándose por detalles en negro. Fue introducido en el Salón de Ginebra del 2016 y se coloca como una familia permanente de automóviles diseñada a medida que se definió por los patrones de consumo, compra y estilo de vida de una generación emergente de consumidores de superlujo. Estos productos sin complejos y dinámicos respondieron a aquellos que desean escapar del lujo tradicional, pero sin alejarse del espíritu de Rolls-Royce.

La marca indica que el Cullinan Black Badge tiene la influencia de una corriente reservada para unos cuantos y que está codificada por el símbolo matemático que representa un infinito potencial, colocado discretamente dentro del interior del automóvil. Esta marca, conocida también como lemniscata, se aplicó al hidroavión Blue Bird K3 con tecnología Rolls-Royce de sir Malcolm Campbell, que indicaba que pertenecía a una clase de seguro reservada para embarcaciones con potencia de motor ilimitada y, por lo tanto, infinita. Rolls-Royce seleccionó este sello distintivo para Black Badge y así dar a conocer su propia búsqueda implacable de poder.

Su Majestad sale de noche

Si bien los clientes pueden recurrir a las 44,000 opciones de pintura creadas por la marca o encargar un tono Bespoke completamente individual, los estudios de mercado indican que muchos optarán por el tono Black de Black Badge. Múltiples capas de pintura y laca se aplican y se pulen a mano 10 veces en el complejo de Goodwood, en West Sussex, lo que representa el proceso de acabado superficial más completo jamás aplicado a un color de pintura sólida. 

Pero el elemento característico y expresivo de la familia Black Badge se encuentra en el Spirit of Ecstasy, ahora en un acabado cromo negro de alto brillo. Por primera vez, este color se extiende sobre su placa de montaje y hasta la parrilla, creando la insignia negra más oscura hasta la fecha usada por Rolls-Royce. Esta transformación se extiende a otros símbolos como la significativa doble R de la marca en la parte delantera, los flancos y en la trasera que ahora se invierten para convertirse en plateados sobre negros, mientras que las superficies cromadas, como el borde de la parrilla delantera, los acabados del marco lateral, el mango de la cajuela y su revestimiento, y las salidas de escape enegrecidas. 

El efecto general y los gráficos exteriores enfatizan sus proporciones. Esto se ve aún más dramatizado por los nuevos rines de 22”, reservados exclusivamente para el Black Badge Cullinan. El gráfico tipo engranaje de cada rueda remarca las infinitas reservas de poder del modelo y al mismo tiempo recuerda una lemniscata o signo de infinito presente.

Aprovechando el tono negro como el elegido por la mayoría de los clientes potenciales, Rolls-Royce se aventuró a utilizar por primera vez pinzas de freno de color. La pintura roja de alto brillo se ha desarrollado específicamente para resistir las altas temperaturas que se generan por el sistema de frenado. 

Al cielo

Al Black Badge Cullinan se le puede calificar como revolucionario por la cantidad de atrevidas acciones descritas anteriormente y por lo aventurado que ahora es su interior. Rolls-Royce, a lo largo de su historia, se ha esforzado por aislar a sus ocupantes del funcionamiento mecánico propio de un vehículo, así ha destinado los materiales más costosos, raros y excéntricos, para que los pasajeros se preocupen solamente por vivir la máxima comodidad interior. En esta ocasión utilizó un nuevo material llamado Fibra Técnica de Carbón (Technical Carbon), creado por los artesanos y técnicos de la casa británica y que nunca se ha puesto en otro modelo, siguiendo la filosofía de Sir Henry Royce: “Cuándo no existe lo diseñamos”. 

Este acabado de fibra de carbono de tejido desnudo sirvió para crear formas geométricas repetitivas de alta precisión que producen un efecto tridimensional. Cada hoja de Technical Carbon se termina con seis capas de laca antes de dejarse curar durante 72 horas y luego se pule a mano con el acabado de espejo característico de Rolls-Royce. Este proceso lleva 21 días y sólo se considera completo una vez que cada pieza es inspeccionada por un artesano para garantizar una uniformidad reflectante completa en cada una de las 23 piezas dentro del automóvil.

El sistema de iluminación Starlight Headliner ahora se suma a los elementos únicos de la familia Rolls-Royce como el Espíritu del Ectasis, la Pantheon Grille y el monograma doble R. En el Black Badge Cullinan, se  intensifica el ambiente de la cabina al proyectar una luz tenue sobre los asientos de cuero.

De esta forma, el cielo, presentado en cuero negro fino, tejido a mano con 1,344 luces de fibra óptica, es un reflejo del cielo por la noche e incorpora ocho estrellas fugaces brillantes que se proyectan al azar sobre los ocupantes delanteros. El fabricante señala que los clientes gozarán de una paleta de colores interiores casi infinitamente configurable. Para la ocasión, los diseñadores de Color y Trim del Cullinan crearon el color de cuero llamado Forge Yellow, que se puede encargar para la suite o incorporarse en el diseño de un módulo personalizado adaptado a las especificaciones del cliente.

Poder y sutileza

El Black Badge Cullinan tiene un motor de 6.75 litros con 12 cilindros y una arquitectura en V con tecnología Twin Turbo con 600 caballos de potencia y un par motor de 900 NM. Con este aumento de potencia de 29 caballos y 50 Nm de par, la velocidad máxima se queda en 250 km/h.

[email protected]