Tal como amagaron en días previos y bajo la consigna de “Abrir o morir”, cerca de 500 restaurantes desafiaron el mandato de mantenerse cerrados y este lunes ofrecieron servicio presencial a sus comensales, pese a que el semáforo de riesgo sanitario se mantiene en color rojo en la Ciudad de México y el Estado de México por la alta cantidad de contagios de Covid-19.

Sucursales de cadenas como Sonora Grill, en Reforma y Santa Fe, Maison Káiser, Garabatos, Toks, Vips, Fisher’s otros, abrieron ayer 11 de enero, sus puertas, en respuesta al rechazo de las autoridades de su propuesta de que el sector de la restauración sea considerado esencial y se una a la lista de actividades que tienen permitido operar a pesar de que el semáforo de riesgo esté en rojo.

A pesar de que por la mañana de ayer 11 de enero, la jefa de gobierno de la CDMX advirtió que la autoridad desplegaría operativos y sancionaría a los locales abiertos, la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) reportó que los agremiados que decidieron abrir y recibieron visitas de verificación únicamente recibieron apercibimientos.

Por la tarde, autoridades federales y locales sostuvieron una reunión virtual con miembros de la Canirac, sin que lograran llegar a un acuerdo, por lo que pactaron reunirse nuevamente el miércoles, fecha en la que podría definirse una fecha de reapertura formal de los locales, informó Francisco Fernández, presidente de la Canirac, aunque recalcó que el día de hoy los empresarios que se han sumado a la campaña “Abrimos o morimos” volverán a abrir sus negocios bajo protocolos sanitarios y respetando la sana distancia.

Durante la sesión virtual, el secretario de Gobierno de la CDMX, José Alfonso Suárez del Real y Aguilera aseguró que se trabaja para “lograr una moderación entre la salud y la economía” y el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, Fadlala Akabani Hneide, comentó que “la reapertura gradual de restaurantes será un trabajo en conjunto”.

Hasta la fecha, los apoyos para el sector anunciados por las autoridades locales han sido calificados como insuficientes por el gremio restaurantero. En enero, se les condonará el pago del Impuesto Sobre Nómina (ISN), cantidad que suma 20 millones de pesos y se otorgarán 100,000 apoyos directos por 2,200 pesos a los empleados del sector.

Por su parte, la Secretaría de Economía informó a través de un comunicado que abrirá un canal de comunicación con la titular de la Unidad de Desarrollo Productivo, Ana Bárbara Mungaray, quien tendrá un acercamiento con la Canirac, con el objetivo de “encontrar soluciones de apoyo para el sector, que nos permitirán tener una recuperación más pronta”.

El presidente de la Canirac sentenció que al movimiento por apertura los restaurantes “nadie lo frena” y justificó que “no queremos pelear nos con la Jefa de gobierno (Claudia Sheinbaum) ni con el gobernador del Estado de México Alfredo del Mazo, pero el gremio llegó a una situación crítica, lo qué pasó es que cayó la gota que derramó el vaso”.

La propuesta de reapertura de la Canirac es que se permita en los locales un aforo de 25% al interior y 35% en el exterior, con las medidas sanitarias correspondientes como uso de cubrebocas, caretas protectoras, desinfectantes y barreras de acrílico en cajas, para lo cual “han invertido los negocios”.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx