Mayor seguridad en las grandes metrópolis así como un manejo más eficiente de los recursos energéticos son solo algunos de los beneficios que aportará la interconexión de las personas con la infraestructura metropolitana. Para allanar el camino hacia una convivencia más avanzada, empresas como Bosch y Daimler trabajan en conjunto en un proyecto que intenta ofrecer una visión del futuro en las grandes urbes.

Este plan ya se activó en Estados Unidos, específicamente en la ciudad de San José, en el conocido Silicon Valley en el estado California. La intención es sentar las bases para la conducción autónoma para los niveles 4 y 5, y para ello también contarán con la asistencia de Nvidia que les proveerá la plataforma de algoritmos de Inteligencia Artificial. El objetivo es que una flota de vehículos, que se activarán en rutas específicas, se ponga al servicio de diferentes usuarios. Para que esto suceda la filial Daimler Mobility Services administrará la flota que operará bajo el mismo principio con el que lo hacen las aplicaciones de movilidad que hoy son tan conocidas. Este proyecto piloto demostrará cómo los servicios de movilidad, como el uso compartido de vehículos (car2go), el transporte compartido (mytaxi) y las plataformas multimodales (moovel) pueden conectarse para dar forma al futuro de la movilidad.

Evaluación en milisegundos

La capacidad de analizar y reconocer el entorno es un factor decisivo para que la conducción autónoma sea posible. Para que ello ocurra los sensores son vitales pues ellos son los responsables de captar y analizar la información de entrada para generar las respuestas correctas. Por ejemplo, si se activa la luz roja del semáforo, entonces deberá ordenar la activación del sistema de frenado, pero sin perder de vista la fuerza que deberá aplicarse. A este primer elemento se suma la llamada seguridad funcional que garantiza que las operaciones informáticas se realicen en paralelo en diferentes circuitos. Así se garantiza que siempre habrá una función de respaldo. El tercer componente es la plataforma de Nvidia que gracias a la Inteligencia Artificial provee a todas las unidades de control la capacidad de evaluar en milisegundos y planificar la respuesta del vehículo dependiendo de la información captada por los sensores de radar, video, lidar y ultrasonido. La red de la unidad de control tiene una capacidad informática de cientos de billones de operaciones por segundo.

Red multimodal

A este plan se suman las acciones que Daimler y Bosh llevan a cabo en el transporte autónomo de personal en rutas específicas en la Bahía de San Francisco en Silicon Valley. La investigación proporcionará información sobre cómo los vehículos sin conductor pueden integrarse en una red de transporte multimodal.