La tecnología aplicada a frentes como la seguridad avanza rápidamente en el sector automotor. Desafortunadamente como ocurre en cualquier otra rama como la telefonía, la llegada de pantallas de mayor definición, o en la puesta en el mercado de computadoras más veloces y capaces, el precio a pagar es muy alto. En la industria automotriz las asistencias a la conducción se estrenan en vehículos de alta gama pertenecientes a marcas premium; con el paso del tiempo y la reducción en el costo de producción, ese tipo de herramientas dejan de ser exclusivas de segmentos más altos y poco a poco comienzan a verse en vehículos de gamas medias.

Hoy platicaremos sobre algunas de las asistencias más conocidas. Están consideradas dentro los sistemas llamados ADAS (Advanced Driver Assitance Systems), y se valen de cámaras de video e infrarrojas, radares, sensores de diferentes tipos y de poderosos procesadores que permiten el análisis e interpretación de datos en milisegundos.

La importancia de estos adelantos, además de la reducción de accidentes viales y el ahorro de millones de pesos en reparaciones, indemnizaciones y gastos médicos, es que su evolución hará que la conducción autónoma sea una realidad tan común como llevar el móvil en el bolsillo.

Los sistemas hasta ahora utilizados en la industria son:

Frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas: Pensado para actuar en zonas urbanas y principalmente en residenciales, opera a bajas velocidades, entre 10 km/h y 50 km/h. En primer lugar este programa envía unas señales acústicas y visuales de emergencia, si el conductor no actúa el sistema detiene por completo al automóvil.

Control crucero adaptativo: El rango de velocidad en el que opera es mayor, en algunos fabricantes es de 60 km/h a 190 km/h. Entre sus ventajas están mantener una distancia siempre segura con el vehículo que le precede, frenar o acelerar en caso de que varíe la velocidad en la vía, así como lanzar alertas en caso de que se presente una situación peligrosa.

Freno autónomo de emergencia: Activo o no el Control crucero adaptativo, esta herramienta actúa sobre los frenos de forma parcial o total si delante de nosotros se detiene el tránsito o frena repentivamente el auto que circula al frente.

Mantenimiento de carril: Por medio de una cámara, este sistema reconoce las líneas del carril de circulación, en caso de que salgamos de la trayectoria, envía alertas acústicas o vibratorias en el volante o asiento para que reaccionemos. Si no hay respuesta, la dirección gira en el sentido correcto de forma autónoma.

Alerta ángulo muerto: Uno de los escenarios más peligrosos es no identificar un vehículo que circula a nuestro costado. Mediante radares el sistema lo detecta, nos alerta auditiva y visualmente, evitando que cambiemos de carril minimizando el riesgo de una colisión.

Alerta de tránsito cruzado: Analiza los alrededores cuando salimos de un cajón de estacionamiento en reversa. Como nuestra visión está limitada, mediante radares detecta vehículos que se acerquen peligrosamente, actuando sobre los frenos en algunos casos.