Tras una interrupción de seis días, el principal oleoducto de Estados Unidos empezó a mover el jueves algunos de los primeros millones de galones de combustible para motores, después de que un ciberataque provocó una escasez de combustible en los estados de la Costa Este.

El Colonial Pipeline, que transporta 100 millones de galones por día de gasolina, diésel y combustible para aviones, reanudó el bombeo controlado por computadora el miércoles por la noche, tras añadir medidas de seguridad. Los envíos tardarán varios días en recuperarse por completo y es posible que se produzcan interrupciones, indicó la empresa.

El reinicio del oleoducto debería llevar suministros a algunas áreas más afectadas el mismo jueves, dijo la secretaria de Energía, Jennifer Granholm. Según predijo, la escasez de gasolina podría terminar en un par de días.