El 14 diciembre del 2017, The Walt Disney Company anunció un acuerdo con 21st Century Fox para comprar gran parte de sus activos de entretenimiento por 71,300 millones de dólares, luego de superar la oferta de 65,000 millones de dólares de su rival Comcast.

En julio pasado, el órgano regulador en materia de competencia económica de Brasil, Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), recibió el trámite de fusión y hace tres días publicó una resolución en su página de Internet.

El CADE considera que la fusión no puede ser aprobada en virtud de que podría existir un aumento significativo en la concentración del mercado, una reducción de la calidad y diversidad del contenido deportivo disponible y aumento de costos, especialmente para pequeñas operadoras de TV por suscripción, lo cual conlleva un riesgo de afectación al bienestar del consumidor. Todo ello, derivado de los derechos de exclusividad que ostentan Disney-Fox en ese país y en el mundo, sobre todo los relativos a fútbol, tema sensible en un país como Brasil, cuyo índice de aficionados a ese deporte es muy alto.

En la resolución, se da cuenta que los distintos operadores de televisión restringida de ese país fueron escuchados, uno de ellos Claro Brasil, y consideraron que el poder de mercado de Fox aumentaría significativamente. Incluso, los operadores dan cuenta de que actualmente Fox ya aumentó el precio de venta de los contenidos deportivos que tiene en exclusiva, e incluso, ha llegado al extremo de retirar programación.

La resolución da la oportunidad a Disney-Fox de presentar un plan de medidas correctivas que atienda estas preocupaciones y los posibles efectos nocivos al mercado de contenidos, sobre todo los deportivos.

La consecuencia que ve el regulador brasileño para el consumidor es aumentos de precios con una sensible reducción y/o restricción de acceso a contenidos, sobre todo deportivos.

La fusión ha prendido “focos rojos” de reguladores de todo el mundo, pues Walt Disney se hará propietario de los estudios de cine y televisión de 21st Century Fox, las cadenas FX y National Geographic, la participación de Fox en el servicio OTT Hulu (33%) y los canales regionales de deportes, así como la división de distribución internacional de programas de entretenimiento, deportes y cine. El caso para Latinoamérica es muy particular, ya que Disney-Fox incluyen, dentro de su solicitud de fusión, todo lo relacionado a contenidos deportivos, lo que no han hecho para China, Estados Unidos y la Unión Europea. El tema deportivo preocupó tanto a las autoridades del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que aún y cuando no se incluye a Fox Sports, la fusión se condicionó a que se vendieran canales regionales con contenido deportivo, a fin de evitar, en el futuro, una concentración indebida de ese entretenimiento en el ámbito local.

En México

En el país, expertos consideran que la fusión también podría provocar problemas de concentración para contenidos deportivos e infantiles, y perjuicios al consumidor, en particular a los aficionados del fútbol.

Desde el 3 de octubre del 2018, la fusión se encuentra en análisis del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), que preside Gabriel Contreras, y de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), que preside Alejandra Palacios, quienes, de acuerdo con la ley, tendrían que decidir sobre la misma en el 2019.

Sin embargo, Fox Sports se ha anticipado en su estrategia comercial, dando por hecho que obtendrá la autorización por parte de los reguladores mexicanos y latinoamericanos. Con fecha 27 de septiembre del 2018, anunció que a partir del 2019 lanzará una nueva oferta de contenidos deportivos, un canal que denominará “Fox Sports Premium”, el cual suplirá a los canales existentes disponibles en televisión restringida y tendrá un mayor costo a consumidores. Con ello, limitará el acceso a ciertos contenidos deportivos. Esto último, incluso llamó la atención de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) que, el 4 de octubre pasado, abrió una investigación por las posibles afectaciones que podría provocar el lanzamiento de este nuevo canal a los consumidores de televisión por cable, sobre todo a aquellos aficionados al fútbol. Fox Sports actualmente ostenta los derechos exclusivos de varios equipos y torneos de fútbol a nivel mundial, como los de la Liga MX, Liga Femenil MX, Copa MX (Monterrey, Tijuana, Pachuca, León, Santos), Ascenso MX (Mineros de Zacatecas y Tampico Madero), Copa Libertadores, Conmebol, Súper Copa Argentina, Concacaf Liga Campeones, Major League Soccer, Champions League, Europa League, entre otros de gran importancia.

Por lo pronto, la Profeco dio por cerrada la investigación el 28 de noviembre del 2018, debido a que, de momento, no encontró daño al consumidor, pues la nueva oferta de Fox Sports aún no entra en vigor. Pero señala que puede existir un riesgo a consumidores y audiencias a partir de enero del 2019.

Se prevé que, en México, Cofece y el IFT enfoquen la revisión de la fusión Disney-Fox y, en su caso, la condicionen en limitar la concentración y precios de venta de eventos deportivos y contenidos infantiles, con el fin de no dejar en desventaja a las audiencias mexicanas y al resto de sus competidores.