El precio del petróleo y un probable conflicto bélico en Irán representan el mayor riesgo geopolítico para la industria automotriz en los próximos 12 meses, por lo que se espera una baja en la demanda de vehículos, principalmente en Estados Unidos, que impactará las exportaciones mexicanas a partir de mayo con 14,000 unidades, previó Guido Vildozo, especialista del ramo a nivel internacional.

El Director Adjunto de IHS Automotive dijo que la amenaza de Irán para cerrar sus exportaciones de petróleo podría llevar a 155 dólares el barril, lo cual sería un golpe duro para la industria , y se podría tener una situación similar a la acontecida en el 2008.

Y es que el incremento del precio del petróleo llevaría a 4 dólares por galón de gasolina, lo cual obligaría a meter freno en las ventas de vehículos.

Ante esta coyuntura internacional, el gran reto de México es desarrollar una política automotriz basada en el mercado interno, en donde haya revisión exhaustiva de las importaciones de autos usados provenientes de Estados Unidos y con ello se detone la venta doméstica.

La política automotriz en México tiene que basarse en el área del mercado doméstico y en el sistema de renovación del parque automotor. Para ello se debe fortalecer el tema crediticio y, de alguna medida, ser más restrictivo en el tema de emisiones , refirió.

RESTRINGIR AUTOS USADOS, UNA AYUDA

México se encuentra en una saturación por los autos usados, así que de emitir un control en las importaciones, se abriría la oportunidad para ampliar el mercado de nuevos.

En ese contexto, Guido Vildozo estimó que los niveles de venta podrían alcanzar las 950,000 unidades para el presente año, es decir, un avance de 4%, similar al crecimiento de la economía mexicana.

El Director Adjunto de IHS Automotive mencionó que el mercado de Estados Unidos se encuentra con números positivos; sin embargo, se prevé que en dos o tres años esta región, así como Japón y Europa, deje de ser un horizonte de crecimiento. En cambio, los mercados de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) tendrán un crecimiento pronunciado.

Recomendó abrir el mercado hacia nichos como Colombia y Perú, además de Chile, con el objetivo de diversificar las exportaciones que se caerán en EU, Europa y Brasil.

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