La Secretaría de Energía publicó su plan quinquenal de exploración y extracción de hidrocarburos para el país, en el que aseguró que cada año a partir de 2021 se revisará el desempeño de los contratos petroleros otorgados a privados ya que, si ofrecen los resultados comprometidos, se podrá entonces considerar nuevas licitaciones petroleras incluso en aguas profundas e hidrocarburos shale.

Con ello, el plan quinquenal de este año, que se publicó varias semanas después de su plazo legal por los retrasos de todas las actividades en la emergencia del Covid-19, cuenta sólo con el mapeo de los recursos sin que se exhiban planes de nuevas licitaciones.

De acuerdo con los avances en los contratos de exploración y producción adjudicados, que hoy suman 111, sólo el 22% reporta producción de aceite y gas natural, mientras que del resto no se puede garantizar técnicamente que habrá producción en algún momento, lo que obliga a revisar el desempeño de estos contratos, reiteró la Secretaría de Energía en el Plan publicado.

“Conforme a lo anterior y de acuerdo con los pronósticos elaborados por la Secretaría de Energía, el gobierno federal determinó que durante la actual administración no se realizarán licitaciones de áreas contractuales administradas por el Estado, en tanto los contratos adjudicados muestren beneficios tangibles. Para tal efecto, de forma anual la Secretaría de Energía realizará una evaluación anual de los mismos y en razón de los resultados obtenidos podrá actualizar el contenido del presente plan quinquenal”, expuso el gobierno.

Además, reiteró que el país cuenta con un alto potencial en aguas profundas y recursos no convencionales en lutitas, mismos que se podrían considerar para futuras estrategias de licitación.

“Con la política energética actual se prescinde totalmente de la extracción de stos recursos no convencionales en lutitas que involucren el fracturamiento hidráulico, en tanto se garantice contar con mejores tecnologías y procesos para esta técnica”, sentenció la Secretaría en su plan.

En tanto, el organismo aseguró que de conformidad con la evaluación al 1 de enero de 2020, los recursos petroleros del país aún no descubiertos se estiman en 112,940 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, de los cuales el 43% corresponde a recursos convencionales y la mayoría, el 57% que son 64,224 millones de barriles de petróleo crudo equivalente son recursos no convencionales frente a los cuales la presente administración pretende no ejecutar planes para su exploración rumbo al posible desarrollo, ya que además de que no realizará licitaciones para que haya nuevos operadores petroleros con experiencia en este tipo de recursos, en el discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque no en términos legales, se prohibirá hasta el 2024 la fractura hidráulica, que es la más avanzada para estos recursos.

Los recursos no convencionales del país duplican las reservas totales certificadas hasta ahora en México, de 23,008 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, pero además, son ocho veces las reservas probadas con una factibilidad de éxito comercial de 90%, que hoy se ubican en 8,061 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

karol.garcia@eleconomista.mx