Para la estadounidense Gulf, la liberación de los precios de las gasolinas así como el conocimiento sobre la carga impositiva que tendrán en el mediano plazo con la publicación previa de las reglas para el uso de la infraestructura de acceso abierto de transporte de Petróleos Mexicanos (Pemex) son condiciones indispensables para que se detonen las inversiones en el sector y con ello arranque el mercado.

En el laboratorio Tech Garage de la firma, ubicado en Cancún, Sergio de la Vega, director general de Gulf en México, afirmó que el comité de selección de la empresa tiene ya 700 estaciones de servicio con la bandera de Pemex a las cuales buscan vender su franquicia, e incluso están en tratos con los dueños de las estaciones, pero el cierre de estas transacciones y el arranque de las operaciones de Gulf en México dependen de estas definiciones gubernamentales.

Para la industria en general es deseable que exista claridad sobre la liberación de los precios, más que el continuar con la importación sujeta a la infraestructura existente. Entonces comenzarán a detonarse las inversiones que no se concretarán de un día para otro , dijo.

Si bien Gulf cuenta con permisos de importación de combustibles, actividad que es legalmente posible desde abril de este año, con los costos asociados al transporte y compra de la molécula no alcanza para pagar los impuestos, por eso nadie está importando , añadió.

La estadounidense, que fue la primera desarrolladora de estaciones de servicio en aquel país, tiene la meta de conseguir la venta de 2,000 franquicias en los próximos cinco años, con un costo de 700,000 pesos por la franquicia más 150,000 pesos por la carga de servicio, con el interés central de instalarse en la CDMX, Monterrey y Puebla.

Sergio de la Vega explicó que desde hace dos años se han preparado para entrar al mercado mexicano con dos escenarios: uno en el que se mantiene el control de precios y otro con la liberación.

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