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Piden crear norma antiestrés laboral
Es evidente que el estrés laboral está afectando los procesos productivos, con la consecuente merma del desarrollo y competitividad de las empresas: Rafael Yerena Zambrano.
Aunque no existe una forma precisa de medir el impacto del estrés en los trabajadores, un termómetro son las ausencias laborales, la disminución de la productividad y la presencia de síntomas como desánimo, cansancio y ansiedad, lo que ha llevado a los legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a instar a la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) a elaborar de manera urgente un proyecto de Norma Oficial Mexicana para atender los factores psicosociales.
Así lo expresó el diputado del PRI, Rafael Yerena Zambrano, quien presentó un punto de acuerdo e informó que en el país es cada vez más frecuente ver al personal afectado por presiones en el trabajo, ya sea por exceso del mismo, la inseguridad laboral, las malas relaciones, cambios constantes en el empleo o recibir órdenes en horarios fuera de la jornada laboral.
El legislador, integrante del sector obrero en la Cámara de Diputados, expresó que es evidente que el estrés laboral está afectando los procesos productivos, con la consecuente merma del desarrollo y competitividad de las empresas.
Pedro Borda Hartmann, director general de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh), explicó que las causas del estrés laboral se atribuyen a la gran demanda de alto desempeño, así como a la precarización de los salarios .
Aún existen pocos estudios para medir el impacto que esto trae a la fuerza laboral mexicana; no obstante, el ausentismo al centro de trabajo es quizá el más notorio de los síntomas, pero suele confundirse con la carencia de disciplina , dijo el directivo.
Rafael Yerena alertó que cada día aumentan los problemas físicos en los centros de trabajo con la consecuente baja en la productividad, por incapacidad o cansancio dentro de la jornada de trabajo.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que la accidentabilidad en el centro laboral y las también llamadas enfermedades profesionales se traducen en pérdidas anuales de 4% del PIB Mundial, por conceptos de atención médica y clínica, rehabilitación, restitución y reincorporación a la oficina o la línea de producción.