Dispuestos a invertir 100 millones de dólares para emprender en México, pues se han dado cuenta que el “sueño americano” es un mito, un grupo de migrantes de Puebla que regresan de Estados Unidos tras la pandemia por el Covid-19, demandan al gobierno mexicano que sin trabas burocráticas y políticas permitan operar negocios y brinden seguridad a los capitales.

Héctor Escobar González, presidente de la Cámara de Comercio de Chicago, EU, afirma que los paisanos que buscan regresar a México para crear empresas, se enfrentan a obstáculos para aterrizar sus proyectos, en muchas ocasiones en sus localidades, debido a que las autoridades no han definido un esquema equitativo en las transferencias de dólares en efectivo y resulta costoso.

Esto sin contar, que a la hora de abrir un negocio en México, los trámites son engorrosos y tardíos, a diferencia de EU, que solo bastan de entre 5 y 10 días para ser emprendedor.

En entrevista con El Economista, el oriundo de Puebla expresa “solo queremos crear negocios para que haya condiciones de vida en la región, evitar que la gente migre, queremos quitar esa idea de que crean que con el ir a trabajar a Estados Unidos habrá dinero, ese no está ahí, y en cambio las oportunidades están en nuestro país”.

Son alrededor de 300 migrantes que regresan a sus lugares de origen, principalmente a Puebla, ya que con la crisis económica del 2020, derivada por la pandemia del Covid-19, la mayoría se quedó sin empleo y vivieron con los apoyos gubernamentales. Ahora, dice Escobar, quieren emprender en su país, y no existen las condiciones gubernamentales para hacerlo.

La comunidad migrante radicada en Chicago Illinois tiene contabilizado alrededor de 100 proyectos de inversión, que van destinados al sector agroindustrial, en el que incluso se pretenden exportar y comercializar en el mercado local; pero también hay otro de transporte para la comunidad.

El presidente de la Cámara de Comercio comenta que desde el año pasado se solicitó al gobierno de Miguel Ángel Barbosa, regularizar la concesión del transporte público con la ruta 21 Aeropuerto Huejotzingo-Santa Ana Xalmimilulco), que conlleva una inversión por 34 millones de pesos, que daría empleo a choferes, cobradores, mecánicos, eléctricos, abogados, administradores, otros.

“Lo único que pedimos es que nos de audiencia y brinden facilidades para regularizar las concesiones sin obstáculos, ni trabas burocráticas y políticas, que nos garanticen la seguridad de la inversión de los socios”, refiere Héctor Escobar. Con la pandemia, el gobierno de Joe Biden ofrece apoyos a los migrantes para emprender en sus países de origen, a través de programas gubernamentales, pero eso no se ha visto, exclama. La mayoría del grupo que trajo sus dólares a México para emprender, enfrenta problemas para ingresarlos al país, debido a que se debe demostrar el origen de los recursos.

Por ello, la Cámara de Comercio de Chicago se pronunció por definir una política para el uso de los dólares en efectivo y se constate de que no es lavado de dinero, además de que se reduzca el cobro de la comisión por el ingreso de la moneda extranjera.

Hace unos años se destinó 50 millones de pesos para la compra de un terreno en la zona de Huejotzingo, en donde se emprendió el negocio de la base de la mermelada, que es hecha a base del tejocote, y ahora se exporta a Canadá y Europa. En Zacatlán de las Manzanas existe otro proyecto, en el cual se invirtieron 100 millones de pesos para crear nuevos productos derivados del pulque.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx