Perú y México acordaron que el país andino reduzca durante este año sus envíos de gas natural licuado en un 50%, a unos 50 millones de pies cúbicos diarios, en lo que concluye una negociación que busca elevar la regalía de las exportaciones del hidrocarburo, dijo un funcionario peruano.

Esto quiere decir que de los entre 100 millones y 120 millones de pies cúbicos diarios de gas natural licuado que se tenía previsto enviar a México, serán enviados entre 50 millones y 60 millones de pies cúbicos diarios.

La petrolera española Repsol-YPF, encargada de la exportación de gas natural licuado- envió en marzo su primer embarque a la planta Manzanillo en México, país con el que firmó hace años un contrato para exportar el combustible con una regalía muy inferior a la que se paga en el mercado peruano.

Para corregir esa distorsión, el Gobierno del presidente Ollanta Humala lleva adelante una negociación con Repsol-YPF y las otras empresas involucradas en el negocio de exportación de gas natural licuado.

El diálogo incluyó recientemente al gobierno mexicano, según había informado previamente el ministro de Energía y Minas de Perú, Jorge Merino.

El objetivo clave de esa negociación es que las regalías que se obtengan por la exportación del gas del rico yacimiento Camisea, en los Andes peruanos, en ningún caso sean menores a las que se pagan para el mercado interno.

NO IMPACTARÁ A PLANTA DE MANZANILLO

El recorte no tendría una gran repercusión en el abastecimiento a la planta de Manzanillo, pues esta instalación recién ha iniciado las pruebas para su puesta en marcha.

De acuerdo al contrato con México, Repsol-YPF deberá exportar a Manzanillo, una vez que ésta opere a capacidad plena, unos 420 millones de pies cúbicos diarios de los alrededor de 620 millones de pies cúbicos diarios de capacidad total que tiene la planta de licuefacción en Perú.

Por ahora, la firma seguirá enviando casi el 80% de su venta de gas licuado a otros destinos, principalmente asiáticos.

Esos destinos, entre los que recientemente figuran países como Japón y Tailandia de acuerdo a la página web de Perúpetro, están pagando una regalía de entre 10 y 13 dólares por millón de BTU (unidades térmicas británicas), frente a los cerca de 0.19 centavos de dólar que paga el gas licuado que va a Manzanillo.

El gas natural que se consume localmente paga una regalía en torno a 1 dólar, según información previa de Perúpetro.

El consorcio Perú LNG, liderado por la estadounidense Hunt Oil y en el también participan la surcoreana SK y la japonesa Marubeni, comenzó a exportar gas natural licuado en el 2010 desde la planta de licuefacción de Pampa Melchorita, al sur de Lima.

PERÚ BUSCA MÁS REGALÍAS

El gobierno peruano se fijó como meta concluir la renegociación del contrato para la venta del gas de Camisea firmado entre Repsol YPF y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de México para mediados de abril, que buscaba que la exportación de ese insumo no afectara al Estado peruano debido a la menor regalía que este tendría que recibir si se aplicara el acuerdo contractual original.

De acuerdo con el diario peruano Gestión, el 27 de marzo, México aceptó liberar (a Repsol) de la obligación que tiene de venderle el gas, con lo cual ese país tendrá que buscar otro mercado del cual abastecerse.

Su alternativa, dio a entender, sería adquirir el gas de la norteamericana Shell Gas, que tiene un precio marcador (de referencia) menor que los mercados de Europa y Asia.

El contrato vigente establece que Repsol, de un total de 620 millones de pies cúbicos diarios que dedica a la exportación, deberá vender unos 420 millones de pies cúbicos diarios a Manzanillo, una vez que dicha planta opere a plena capacidad.

El problema es que el precio por millón de BTU (British Termal Unit) de gas que la CFE pagará a Repsol, será 9% por debajo del precio de referencia Henry Hubb en Texas.

En vista de que hoy, así calculado, ese precio resulta ser uno de los más bajos del mundo (la semana anterior cotizó en US$ 2.13 por millón de BTU frente a los US$ 14 que paga el Japón), por consiguiente, la regalía a recibir resultaría ínfima.

Hasta ahora, Perupetro señalaba que desde que Repsol comenzó a exportar el gas (en junio del 2010) se estaba vendiendo a precio mayor que el Henry Hub, y que la regalía era mayor, pero que el problema lo tendríamos cuando empecemos a exportar a la planta de regasificación de la CFE en Manzanillo.

Sin embargo, entre el 2011 y el 2012, según los mismos reportes de Perupetro, de 63 embarques, 12 se hicieron a precio Henry Hub, 9 de ellos hacia Altamira, en México, supuestamente a la otra planta de regasificación que tiene CFE en esa localidad.

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Iberoamericana de Prensa Económica

RDS/apr