La mexicana SPCC dijo el martes que fue autorizada para la explotación de cobre Tía María en Perú, pero se comprometió a no iniciar el proyecto sin dar garantías a los pobladores que se oponen por razones ambientales.

"Southern Perú Copper Corporation (SPCC) ha recibido la autorización de construcción del proyecto de cobre Tía María, ubicado en la provincia de Islay, al haber culminado el proceso respectivo, cumpliendo los requisitos y levantado todas las observaciones", señala la empresa en un comunicado.

Tía María es un a caso emblemático del gobierno peruano en la generación de inversión y dinamizar la economía.

Según el ministerio de Energía y Minas, la producción estimada es de 120,000 toneladas de cobre anuales. La empresa dijo que proyecta invertir unos 1,400 millones de dólares y que se generarán más de 9,000 nuevos empleos formales durante la construcción.

Diversas comunidades se oponen porque temen que se dañen los ríos, los ojos de agua y sus cultivos, porque los minerales se encuentran en las cabeceras de cuenca, allí donde los ríos nacen.

La empresa dice en su nota que se compromete a "no iniciar la construcción del proyecto sin antes generar, en coordinación con el Ejecutivo, espacios de diálogo en los que se absuelvan las inquietudes y se den las garantías que la población necesita, a fin de lograr un contexto social más favorable".

"Garantizamos a la población de Islay que el proyecto Tía María no afectará otras actividades económicas, porque empleará para sus operaciones agua de mar desalinizada y, para el transporte de sus suministros y producción de cobre, construirá un ferrocarril industrial y una vía de acceso al proyecto a distancia prudente del valle de Tambo", señala la nota de la empresa.

Desde el 2011 en que se presentó el primer Estudio de Impacto Ambiental para buscar su autorización de construcción se ha generado una serie de protesta de los comuneros, que rechazan todos los estudios, y que ocasionado la muerte de al menos seis pobladores.