La unificación del yacimiento Zama entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y el consorcio liderado por Talos Energy, que obtuvo el contrato en la Ronda 1.1, se postergará por lo menos hasta marzo o junio del 2020, ya que la estatal debe primero evaluar el potencial del área que le corresponde mediante el pozo Asab1, cuya perforación lleva un año de retraso.

En la 71 sesión del órgano de gobierno de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) se aprobó, primero, el plan de exploración y presupuesto de trabajo de las asignaciones Chalabil y Uchukil de Pemex en aguas someras, donde se ubica el área contigua al yacimiento Zama. Posteriormente, se aprobó también un aumento al presupuesto que ejercerá Talos para continuar con la evaluación del potencial del área contractual de la Ronda 1.1 bajo su operación.

Sin embargo, Pemex presentó planes para cinco asignaciones exploratorias con escenarios base e incrementales, en los que perforará desde seis hasta 28 pozos hasta el 2023, con inversiones que van desde 300.9 hasta 985.2 millones de dólares. En uno de los múltiples escenarios incrementales se encuentra la perforación del pozo Asab 1, misma que depende de la adquisición de una plataforma y que por tanto puede realizarse o no, explicaron.

“Recordemos que Talos y Pemex tienen un preacuerdo de unificación del yacimiento. Me llama la atención que este pozo que es con el que Pemex iba a probar la continuidad del yacimiento en este plan se presente sólo en el escenario incremental”, dijo el comisionado Sergio Pimentel.

En la discusión, recordaron que este pozo fue aprobado por la CNH desde febrero de este año y Pemex ha pedido prórrogas y una suspensión para el trabajo, en espera del equipo adecuado para realizarlo. Así, en el nuevo plan aprobado se incluyeron las posibilidades de que sea perforado en febrero o mayo de 2020, pero como un trabajo sujeto a que coincidan todas las necesidades de la empresa, y por lo menos con un año de retraso en relación con la solicitud original.

“A mí se me hace ilógico que estemos esperando un año para que llegue una plataforma para perforar un pozo tan importante como es Asab”, dijo la comisionada Alma América Porres, “en la misma asignación, Pemex presenta nuevamente la posibilidad de perforar tres pozos y sólo tiene plataforma para uno de ellos, con lo que otros dos no son seguros, creo que aprobamos planes demasiado abiertos a cambios y que dificultan demasiado su seguimiento”.

En la sesión de la CNH, se aprobaron cinco planes en las asignaciones Chalabil y Uchikil frente a Tabasco y Campeche, con lo que suman 11 de las 42 asignaciones exploratorias que le fueron reotorgadas a Pemex luego de que se venció el plazo de la Ronda Cero y la Secretaría de Energía encontró el mecanismo para concedérselas de nuevo bajo el argumento de excepcionalidad porque no se tienen contempladas nuevas licitaciones petroleras.

Con ello, la estatal sumó un total de 53 pozos en el escenario incremental de estos planes en conjunto, con los que pretende certificar un mínimo de 709 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en los escenarios base y de 2,293 millones de barriles equivalentes en los incrementales, y con inversiones que van desde 960 hasta 2,505 millones de dólares entre 2020 y 2023.

Talos ajusta actividades de evaluación

Finalmente, Talos ajustó sus calendarios para continuar con la evaluación del potencial del yacimiento Zama, que ubicado a 20 kilómetros de Tabasco en las Cuencas del Sureste, que resultó el primer descubrimiento de un privado en la historia del país y cuenta con un potencial que va desde 400 hasta 800 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

Los ajustes incluyeron retrasos en actividades de reprocesamiento de datos sísmicos luego de que la empresa canceló una subcontratación, junto con ingeniería de yacimientos de mayor alcance, ampliación de estudios de presión, volumen y temperatura y más tomas de sísmica 2D, 3D y 4D, que fueron programadas para 2020.

Con ello, la estadounidense invertirá 246.8 millones de dólares en los próximos dos años, con un ligero aumento de costos de 8 millones de dólares por las nuevas actividades.

Así, los acuerdos para unificar el yacimiento entre Pemex y Talos no tienen ningún avance, por lo menos que sea del conocimiento del regulador en exploración y producción mexicano.

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kg