El Pacto Mundial de las Naciones Unidas, la iniciativa de responsabilidad corporativa más grande del mundo, informó a las más de 7,000 empresas de 145 países que forman parte de su red que si quieren continuar como participantes activos deberán realizar una contribución económica anual, determinada en función de sus ingresos.

En enero, el director ejecutivo del Pacto Mundial, Georg Kell, envió una carta a los participantes empresariales de la iniciativa, notificándoles de la nueva política de aportaciones anuales , que divide a las empresas en cinco niveles; la aportación que se pide en cada rango no supera la proporción de 0.01% de los ingresos.

Aunque el Pacto Mundial, lanzado en el 2000, agrupa hoy a más de 10,000 miembros -ya que también organizaciones de la sociedad civil, fundaciones, entidades académicas y públicas pueden suscribir los 10 principios de la iniciativa-, la nueva política aplicará sólo para las empresas. En México, la red del Pacto Mundial está integrada por 281 participantes, 56% empresas, de acuerdo con la base de datos de su portal.

La carta de Kell refería que las aportaciones tienen validez desde ya, aunque darán de plazo el 2013 para que la nueva política sea comunicada a los participantes en cada país por las oficinas locales del Pacto, con lo que su entrada en vigor será el 1 de enero del 2014.

Rodolfo Sagahón, coordinador del Pacto Mundial en México, confirmó a El Economista que la red local fue notificada hace unos días sobre la nueva política.

¿A qué se debe la decisión y por qué considera sólo a empresas?

La oportunidad de generar un cambio positivo nunca había sido tan grande y de ahí la importancia de esta decisión; además, el Pacto Mundial requiere más recursos. Considera sólo a empresas porque la naturaleza del Pacto sigue siendo empresarial; las cámaras empresariales que integran la red no entran en esta nueva política ni se ha pensado en ampliarla a otros sectores.

¿Qué reacciones han recibido por parte de las empresas?

Han sido muy positivas. Las complicaciones hasta ahora son que no habían presupuestado la aportación este año o que son subsidiarias y tienen que acordar con la matriz cómo van a contribuir.

¿Qué diferencias hará aportar?

Ninguna empresa que no contribuya será expulsada del Pacto, va a haber una nueva categoría entre las que aporten, activas, y las que no contribuyan, signatarias. Además, las que no aporten no tendrán la misma visibilidad que las aportantes en la página web ni descuentos para participar en los eventos del Pacto, aunque sí podrán participar en ellos. Tampoco podrán usar del logo del Pacto Mundial.

¿Anticipan cambios en el ritmo de crecimiento del Pacto?

Dudo que el ritmo descienda. La cultura de la aportación no es nueva, en años anteriores las empresas han sido convocadas a contribuir de manera voluntaria; así, 13% de las 7,000 empresas ha colaborado sin que existiera esta política. Según el reporte de la Fundación Pacto Mundial, en México hubo 20 empresas -10 grandes y 10 pequeñas o medianas- que aportaron un total de 32,500 dólares en el 2012.

¿Cuántos recursos piensan obtener con esta nueva política?

El año pasado, el Pacto Mundial a nivel global recibió recursos por 3 millones de dólares y se prevé que pueda duplicarse este año, sin el arranque formal de la política; para el 2014, pensamos que el monto será mayor, aún no tenemos un estimado. La oficina en México opera con 1 millón de pesos al año, sin contar aportaciones en especie.

El dato

Hasta ahora, las?empresas firman su compromiso a los 10 principios de la iniciativa y reportan cada año su avance para ser consideradas participantes activas del Pacto Mundial. Si la empresa no envía su informe un año pasa al estatus de no comunicante y si deja de hacerlo dos años seguidos se le da de baja.

alejandra.aguilar@eleconomista.com.mx