A la entrega de televisores digitales, además de que ha sido señalada como un programa de tinte electorero, también puede cuestionársele por la indefinición de una bolsa fija de recursos para su cumplimiento y la opacidad con que se ha manejado esta compra, distribución y entrega de equipos, así como por la ausencia de una política de reciclaje de televisores analógicos.

En la primera licitación con la que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) adjudicó los contratos para fabricar 2.6 millones de televisores digitales, las cuatro empresas ganadoras se embolsaron 5,821 millones 101,543 pesos y fueron respaldadas por la dependencia como las mejor indicadas para manufacturar los equipos, según la información técnica y financiera proporcionada por ellas mismas, así como por visitas de campo realizada por funcionarios a sus líneas de ensamblaje.

Pero uno de las fabricantes ganadores ofertó el costo de manufactura más alto de todos los competidores; otra fue en alianza con una empresa basada en San Diego, Estados Unidos, cuando se trató de una licitación nacional, aunque ello no supone, por ahora, una engaño al proceso; y las dos empresas mejor evaluadas en aspectos técnicos por la Secretaría de Comunicaciones no cuentan con páginas web institucionales, pero sí con perfiles en la red social Facebook en donde son criticadas por los usuarios debido a constantes fallos en los equipos que manufacturan.

La organización que fungió como testigo social en la licitación con expediente LA-009000987-N73-2014, avaló a través de dos de sus representantes al proceso de licitación, cuando sólo uno de ellos se mantuvo presente a lo largo del mismo.

Esta persona moral tampoco ha publicado en su página web el informe final sobre sus revisiones en cuanto a los contratos de adjudicación para la fabricación de los televisores digitales, cuando el gobierno federal ya lo hizo por su parte. Legalmente, no existe impedimento que se lo prohíba y el último informe publicado corresponde a otros contratos observados en el año 2013.

A su vez, la Secretaría de la Función Pública (SFP) no ha desplegado en su portal de Internet la manera por la que designó al testigo social ni los montos económicos cobrados por los servicios contratados a esa entidad.

TV digital en México para 2015

La Televisión Digital Terrestre (TDT) supone la migración de las señales de televisión a un nuevo estándar de comunicación en el que se aproveche de manera más eficiente todos los recursos, principalmente el espectro y se brinde mejor calidad en la oferta de video.

Por mandato constitucional, el gobierno de México tiene hasta el 31 de diciembre del 2015 para encender las señales de la TV digital en todo el país. El proceso comenzó a mediados del 2013 en Tijuana, con la entrega de equipos decodificadores y antenas especiales.

Para no dejar desconectados a los hogares de escasos recursos, la SCT se planteó el reto de entregar 13.8 millones de televisores digitales en todo el territorio nacional a partir del 2014, desechando así la entrega de convertidores o antenas, lo que a su vez fue señalado por especialistas y actores de la industria como una medida de tinte político en un año de elecciones.

Tomando como referencia los datos de Telconomia, cerca de 2.3 millones de familias deberán migrar solas a la televisión digital en todo el país, luego que la SCT atenderá a los 13.8 millones de familias mencionadas y conforme al padrón de beneficiarios de alguno de los programas de asistencia de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

Las entidades que se verán más beneficiadas con la entrega de televisores son el Estado de México, con cerca de 1.8 millones de equipos, y el Distrito Federal, con 800,000 televisores colocados en las familias de más escasos recursos.

26 empresas en puja por 2.6 millones de TVs

A mediados del 2014, entre agosto y septiembre, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes convocó a los interesados en manufacturar 2.6 millones de televisores digitales vía dos procesos de licitación, pero que uno suponía un apetitoso paquete de contratos para fabricar 2.5 millones de equipos a través de varias partidas.

En las licitaciones LA-009000987-N73-2014 y LA-009000987-N3-2014 participaron 26 empresas o grupos de empresas, de las que 17 avanzaron a la etapa final del proceso y de las que finalmente resultarían las firmas ganadoras: Diamond Electronics, con base en Estados Unidos y en alianza con Comercializadora Milenio S. A. de C. V.; Grupo HTJC & Asociados, filial de Foxconn, la maquiladora de los teléfonos de iPhone, y Comarket S. A. de C. V. y Elektra del Milenio S. A. de C. V., de Grupo Salinas.

Entre las concursantes y después como observadores, se encontraban LG Electronics de México, Samsung de México y Daewoo, las dos primeras, las marcas que junto con Sony se reparten el grueso del mercado los televisores en el país, que supone el 85% de valor total que la electrónica de consumo generó en el 2013: 2,500 millones de dólares.

También participaron, entre otras, la firma de supermercados Soriana y la propietaria del grupo de medios El Financiero, Comtelsat. Teletec, la firma que ganó el concurso para dotar de decodificadores a los usuarios de Tijuana en la primera etapa del apagón analógico, también participó con LG como respaldo.

De acuerdo con el acta de fallo final y la carta de evaluaciones del testigo social ONG Contraloría Ciudadana para la Rendición de Cuentas, A.C. (ONG CCRC), varios de los postores incumplieron con la documentación, como en el caso de Teletec, que presentó como documento un correo electrónico enviado por LG que formaba parte de su expediente como maquilador de las pantallas, aunque sí cumplía con los equipos adecuados.

Otros participantes fueron descartados por incumplir normas de competencia, por ejemplo, Tatung, maquiladora taiwanesa de electrónicos que había respaldado a más de tres empresas, entre ellas a Tiendas Soriana. Las propuestas de unos más fueron desechadas por no ofrecer suficiente información que garantizara la solvencia económica, la capacidad técnica o la producción en masa de los televisores.

Los ganadores de los contratos

Al final, cuatro de los 26 interesados lograron hacerse con los contratos, luego que también cumplieron los requisitos necesarios con base en 100 puntos considerados entre aspectos técnicos, financieros y de logística.

Diamond Electronics logró 90.2 puntos; Grupo HTCJ, 87.8 unidades; Elektra del Milenio, 91.6 puntos y Comarket, una calificación de 97.6 unidades.

De entre las 26 participantes, las empresas ganadoras fueron las que formularon el menor número de preguntas sobre la licitación y también de las que las formularon en su mayoría vía Internet. Por ejemplo, la participante Alef Soluciones Integrales realizó 75 cuestionamientos, LG Electronics, 29; Servicios Integrales de Tecnología y Comercialización, 40; Samsung de México, 25.

Comarket realizó 9 preguntas; HTCJ, 6; Elektra del Milenio, 4, y Diamond Electronics, 35.

Los equipos que la SCT compró a HTCJ costaron 2,195 pesos por unidad; los adquiridos a Comarket, 1,890 pesos; los adquiridos a Diamond Electronics, 2,200 pesos, y los colocados gracias a Elektra del Milenio salieron al erario en 1,950 pesos.

En todos los casos, cada televisor sería fabricado con un 80% de componentes traídos de fuera del país debido a la ausencia de éstos en territorio nacional, según la información divulgada, por lo que se impulsaría poco a la industria local en este aspecto.

En resumen, HTCJ ganó cinco contratos con un valor de 2,548 millones 168,213 pesos por manufacturar 804,864 televisores.

Comarket se llevó 703 millones 310,958 pesos por maquilar 226,795 aparatos a través de cuatro contratos.

Diamond Electronics ganó cuatro contratos, en los que la obligación era fabricar 892,981 aparatos por un pago de 2,278 millones 887,512 pesos.

Elektra del Milenio se adjudicó dos contratos, por 290 millones 734,860 pesos para maquilar 128,530 televisores digitales.

La suma de todos los aparatos da un total de 2 millones 53,170 equipos a manufacturar.

Quiénes son los que ganaron

Diamond Electronics tiene su sede en San Diego, California, y su planta de manufactura en Tijuana. Maquila, entre otros, equipos para las marcas Mitsui y Atvio. También tiene una oficina de ventas en la ciudad de México.

Diamond, a través de Comercializadora Milenio, había participado en la primera licitación del apagón analógico, en Tijuana, en el 2013, proceso dirigido por la extinta Cofetel. Lleva 20 años operando en el mercado y según fuentes que solicitaron el anonimato, es una compañía que ha tenido cercanías con el ex presidente de la Cofetel, Héctor Osuna Jaime.

Grupo HTCJ mantiene relación con Foxconn, quien a su vez arribó a Ciudad Juárez en el año 2003 y compró a la estadounidense Cisco su planta donde manufacturaba pantallas digitales para el negocio de las comunicaciones unificadas. Foxconn se hizo así de presencia plena en el país y adhirió a 5,000 trabajadores a su plantilla laboral.

En una búsqueda por Internet, no fue posible encontrar la página web institucional de Comarket, la firma mejor evaluada por la SCT y el testigo social, con 97.6 de 100 puntos posibles. Sus oficinas se ubican en Bosques de Las Lomas, en la ciudad de México. Cuenta con un perfil en Facebook, no oficial, donde redirecciona a los usuarios a su portal web que resulta no ser.

Elektra del Milenio tampoco cuenta con sitio institucional. En blogs de contenido industrial se lee que su dirección oficial se ubica en Insurgentes Sur, en la delegación Tlalpan, en la ciudad de México. La misma dirección de Grupo Elektra, a su vez filial de Grupo Salinas.

Las dudas en la licitación

Por su parte, en su página web, ONG Contraloría Ciudadana para la Rendición de Cuentas, A.C. no brinda mayores informes sobre las empresas cuya información evaluó, pese a que su visto bueno no sea vinculante como testigo social.

El último informe de Contraloría Ciudadana disponible en Internet corresponde al año 2013.

La Secretaría de la Función Pública tampoco ofrece mayor información sobre este testigo social, que en su haber ha atestiguado más casos relacionados con el ISSSTE, que con programas de tecnología o infraestructura.

Los testigos sociales son una especie de mafia que controla la SFP, que claro, los que participan en realidad son algunas empresas como tales; otras, que tienen una especie de fachada de ONGs. La característica, es que están integradas por ex funcionarios públicos. Es disque darle participación sociedad, pero la verdad es que no tienen una gran funcionalidad y quedan los procesos sí en la discrecionalidad , comentó Agustín Ramírez, director general en la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi).

En ONG Contraloría Ciudadana para la Rendición de Cuentas no estuvieron inmediatamente disponibles para comentar la información.

LG Electronics y Samsung de México dijeron vía telefónica y por correo electrónico que aún evaluaban opinar sobre la licitación de estos televisores.

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