El director de Isolux Corsán en México, Roberto López, considera que adjudicarse alguna de las dos pistas del nuevo aeropuerto les ayudaría a fortalecer y consolidar la reestructura en la que se encuentra la firma española, luego de llegar a una deuda de 2,000 millones de euros, de la cual sólo queda 30 por ciento.

Con nuevos accionistas (bancos y bonistas que fueron sus acreedores) y un renovado consejo de administración desde hace un mes, el directivo se considera con la fuerza suficiente para competir también en el desarrollo del edificio de la terminal, además de las autopistas y carreteras que licite en los siguientes meses la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

México es uno de los mercados más relevantes para nosotros desde que llegamos hace 30 años y está entre los primeros cinco (de los 40 donde tiene operaciones). Nos hemos especializado en los sectores de infraestructura y energía , comenta en entrevista.

Entre las inversiones recientes realizadas por Isolux Corsán destaca los 14,000 millones de pesos relacionados con concesiones de las autopistas Saltillo-Monterrey y Perote Jalapa, que iniciaron operaciones en el 2011 y 2012.

A pesar de que este lunes no lograron ganar el proceso para dotar de energía eléctrica a la terminal, Roberto López confía en que el próximo viernes se puedan dar a conocer los nombres de las empresas que construirán las dos pistas, proceso que se ha retrasado por la gran cantidad de información entregada a las autoridades, que en su caso implicó cerca de 3,200 cuartillas.

¿Qué opinión tiene de los procesos de licitación que se realizan en el nuevo aeropuerto?

Creemos que se cumplen con los requisitos de transparencia que requiere un proyecto de esa naturaleza. En el caso de las pistas en las que participamos, las ofertas que presentamos cumplen con los criterios técnico y económico, incluso hemos sido los más económicos, porque basamos todo en la experiencia. Hemos participado en la construcción de diferentes aeropuertos de España (Madrid, Galicia, Alicante o Ciudad Real), pistas de rodaje, edificios, terminales, torres de control, electrificación y señalización.

¿Qué les permitió hacer la propuesta más baja para las dos licitaciones?

Cada empresa hará sus evaluaciones de costes y resultados. Nosotros lo hicimos a detalle e hicimos la oferta con el objetivo de ser económica y la más viable desde el punto de vista técnico. Logramos reunir todo. Es una oferta que tiene los márgenes de rentabilidad que internamente son deseables y aceptados y también cuenta con la capacitación y experiencia. En otros casos no fuimos los más económicos, en electrificación hubo tres ofertas. Luego eres el más alto o el más bajo, pero éste es un proyecto que no nos es desconocido, sabemos de lo que hablamos y sabemos construir pistas.

¿Por qué ir solos y no en consorcio?

Vamos así inicialmente. Nosotros desarrollamos los proyectos en colaboración con otras empresas. En este caso, por la complejidad de la elaboración de la oferta, era más cómodo llevarla a cabo solo, pero lo haremos en colaboración con dos o tres empresas mexicanas.

Gigante español

Isolux Corsán cuenta con una experiencia de más de 80 años en el sector de la infraestructura y está presente que tiene un promedio anual de contratos por 3,500 millones de dólares en todo el mundo y 50% de ellos proviene de Latinoamérica; 20% de España; Asia con 15%; Oriente Medio y África con 9% y el resto de Norteamérica y Europa.

Su filial en México tiene tres décadas de operación con énfasis en líneas de transmisión (más de 4,500 km), subestaciones eléctricas (cerca de 50), carreteras, autopistas hospitales y plantas de tratamientos de agua.

Además, forma parte del consorcio que tiene a su cargo fabricar los trenes y el material electromecánico para el tren interurbano México-Toluca.

Luego de la reestructura que logró Isolux-Corsán, sumó entre sus socios a entidades financieras como Banco Caixa o Santander, lo que les permite fortalecer el tema de financiamiento para los procesos de licitación en los que participa.

El nombre actual de la firma es producto de la adquisición, en el 2004, de Corsán-Corviam por Isolux Wat. En el 2015 obtuvo unos ingresos de 2,189 millones de euros.

[email protected]