México se encuentra reprobado en la tabla del desvío de fondos públicos, corrupción y falta de seguridad, por lo que es necesario consolidar las políticas públicas que ayuden a un gasto correcto y eficiente de los ingresos públicos, mientras que urge detonar la inversión, demandó el sector empresarial.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) dijo que requerimos, a la brevedad, de un sistema judicial eficiente y honesto que garantice la certeza jurídica en México. “La corrupción e impunidad son grandes males del país. Debemos lograr que la justicia sea para quien realmente tenga la razón y no para aquellos que tienen la capacidad de sobornar a alguna autoridad”.

En el ranking mundial, las deficiencias de nuestro país resaltan en aspectos como el desvío de fondos públicos, donde ocupamos la posición 127 de un universo de 137 países.

Otra de las deficiencias son los pagos irregulares y sobornos, nuestro país se coloca en el lugar 105 y con relación a eficiencia del gasto de gobierno en el 121. La inseguridad es un tema complejo, que nos ha ubicado en la posición 134 tanto en el tema de crimen organizado como en la confianza en los servicios policiales.

Luis Foncerrada expresó que el reto de cualquier gobierno debe ser definir políticas públicas que preserven la estabilidad macroeconómica, fortalecer el poder adquisitivo de las familias y promover e inducir la inversión.

Pugnó por evitar cualquier política que limite o impida el flujo de inversión. Dijo: “El siguiente gobierno se deberá comprometer a impulsar la inversión en infraestructura, fortalecer las reformas estructurales y mejorar el bienestar de las familias”.

Actualmente México enfrenta importantes riesgos y retos internos y externos que se deben afrontar decidida y eficazmente, señaló el organismo del sector privado.

“Si realmente estamos decididos a crear un país con un potencial de crecimiento mayor, en el que la creación de empleo de calidad no sea un obstáculo, que el poder adquisitivo registre ganancias reales y que tengamos la capacidad de competir, de tal manera que se pueda pasar de los “Hecho en México” a lo “Creado en México”, debemos cumplir con la necesidad de fortalecer al máximo los temas de seguridad, inversión y estabilidad macroeconómica”, apuntó el CEESP.

 La salud de las finanzas públicas ha sido uno de los históricamente más apremiantes y ahora requiere de medidas inmediatas, tanto en materia de fortalecer las fuentes de ingresos recurrentes como de gasto, de tal manera que esto nos acerque a un déficit cero y niveles de deuda reducidos, que no limiten las funciones del sector público.

Las cifras más recientes anticipan que en el presente sexenio la deuda total del país, medida a través del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público crecerá 80.7 por ciento.