La baja inversión pública reportada en los últimos años “le ha puesto camisa de fuerza al crecimiento” de México, así que cualquier política instrumentada por el próximo gobierno que impida el libre comercio, atente contra certeza jurídica y encarezca el crédito dará al traste con la macroeconomía del país, alertó Luis Foncerrada, director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Explicó que la inversión privada se mantiene en niveles de 17% como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), pero la pública ha caído en los últimos tres años a 3 por ciento. Si México pretende aspirar a crecimientos de 5 o 6% anualmente, el próximo gobierno deberá, por lo menos, realizar inversiones de 25 por ciento.

Foncerrada advirtió que la siguiente administración federal deberá tener una inversión pública de 1 billón de pesos como meta mínima para que el país supere la tasa de crecimiento de 2 por ciento.

“Si México quiere tener una tasa de crecimiento superior, cuando se habla de 3.5 a 4%, requiere una inversión (pública-privada) de por lo menos 25%, 5% adicional del PIB, equivalente a más de 1 billón de pesos. Cualquier tipo de programa gubernamental deberá considerar este tipo de cosas”, apuntó.

En conferencia de prensa, Foncerrada anunció que el sector privado reunirá a grandes expertos en políticas públicas en el foro True Economic Talks: aciertos y fracasos, dada la coyuntura de la sucesión presidencial en México y en busca del modelo económico que genere crecimiento y bienestar.

Asimismo estableció que el próximo gobierno deberá mantener la estabilidad macroeconómica, así como profundizar la reforma energética, la financiera, y la de telecomunicaciones a fin de mostrar mayores efectos en el bienestar de los mexicanos.

Luis Foncerrada sostuvo que la falta de inversión público-privada será la gran deuda que dejará el presente gobierno priista, por lo que si las propuestas de los candidatos a la Presidencia no contemplan una mayor inversión como parte de sus políticas públicas, entonces se estará condenando al país a una mayor pérdida de empleos, poder adquisitivo y, sobre todo, un crecimiento mediocre.

“Yo creo que ya es hora de empezar a ver propuestas. Vamos a votar por un país para el futuro, así deberíamos elegir y lo que deberíamos elegir son las políticas que nos lleven al país que queremos”, conminó a los aspirantes a gobernar México.

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