México analizaría la posibilidad de recurrir a un pánel de solución de controversias si Estados Unidos cierra su frontera con México, afirmó Graciela Márquez, secretaria de Economía.

“Estamos ya actuando frente a no diría yo restricciones de comercio sino decisiones administrativas, que se traducen en restricciones comerciales. Tendríamos que esperar al cierre definitivo como una medida de obstaculización al comercio”, dijo Márquez.

El presidente Donald Trump amenazó este jueves con imponer aranceles de 25% a las importaciones de automóviles desde México a menos que haga más para detener la inmigración ilegal y el narcotráfico.

Trump ha suavizado sus amenazas. El 29 de marzo, dijo que cerraría toda o parte de la frontera a menos que México impida que los migrantes crucen, y el 2 de abril comentó que cerraría la frontera si no puede llegar a un acuerdo con el Congreso para aprobar leyes de inmigración más estrictas.

“Ésta no es una medida que se pueda llevar a controversia, porque es simplemente una decisión administrativa ante una restricción presupuestal”, expresó Márquez, en una conferencia conjunta con Roberto Azevedo, director general de la Organización Mundial de Comercio, en la Ciudad de México.

“Lo que tenemos ahora son ajustes administrativos que no nos dan para levantar una queja. Cuando venga una medida de otra naturaleza, entonces seguramente estaremos actuando, somos un gobierno que está actuando todo el tiempo, pero no quisiera especular sobre declaraciones que, en muchas ocasiones, no se han hecho realidad”, añadió.

Por su parte, Azevedo dijo que “todos los países tienen espacio para desarrollar políticas públicas, políticas comerciales de la manera que quieran, pero tienen obligaciones y acuerdos que contrataron con otros” países.

Hasta ahora, Estados Unidos ha tomado medidas como el cierre del cruce fronterizo de Nogales los días domingos, un punto por donde se exporta 70% de los vegetales desde México a su vecino del norte.

La funcionaria expuso que por esta relevancia el gobierno de México pidió y logró que los horarios de la aduana de Nogales se ampliaran el resto de los días.

También desde el 1 de abril el gobierno de Estados Unidos redujo de 10 a ocho los carriles de procesamiento comercial de la Garita de Otay Mesa, que hace frontera en Tijuana. En ambos casos, estas decisiones obedecen a que funcionarios aduanales con funciones de despacho de mercancías fueron redirigidos a funciones migratorias en otros puntos de la frontera.

Márquez destacó que en este momento la afectación más importante es a vegetales frescos y en la zona noroeste de México; externó que, si se afecta a los exportadores agrícolas mexicanos, también se afecta a los consumidores estadounidenses, quienes podrían no ver productos del campo en los anaqueles de las tiendas.

La administración de Trump y los defensores de la ley de inmigración sostienen que la política de tolerancia cero era necesaria para desincentivar a los migrantes de llegar a los Estados Unidos y obstruir los tribunales de inmigración con solicitudes fraudulentas de asilo.

Por el contrario, los defensores de los inmigrantes sostienen que las familias migrantes están huyendo de las amenazas legítimas de violencia y que las separaciones de familia resultantes de la política de tolerancia cero fueron crueles y violaron derechos humanos fundamentales.

“Es muy importante mantener separados los temas de migración y temas comerciales. Ciertamente el gobierno de Estados Unidos algunas veces mezcla ambos. Para nosotros es muy importante mantener en un carril la ratificación del tratado de libre comercio y en otro los temas que tienen que ver con migración”, concluyó Márquez.

Carta paralela, un seguro: negociador

T-MEC blinda a México de arancel Trump a autos

Si el gobierno de Donald Trump decidiera aplicar un arancel de 25% a las importaciones de vehículos ligeros y autopartes de todo el mundo, México estará cubierto —de manera inmediata— con el seguro de la carta paralela automotriz que incorpora las reglas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el próximo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aseguró Moisés Zavaleta, experto en comercio exterior y quien fuera el responsable de las reglas de origen del equipo negociador de la Secretaría de Economía.

El exfuncionario sostuvo que “las reglas de origen del TLCAN servirían para determinar si el vehículo producido en México es originario o no y se estarían exceptuando a los autos para ingresar al mercado estadounidense, si se aplicara la norma”. Además de cubrir una cuota de 2.6 millones de vehículos durante cuatro años —por lo menos; los bienes originarios y no originarios también formarán parte de ese seguro, en donde los originarios de la región tendrán 0 arancel y los que no lo son pagarán el arancel de nación más favorecida de 2.5 por ciento. En mayo del 2018, el Departamento de Comercio de Estados Unidos, a solicitud de Trump, anunció una investigación de la Sección 232 para el sector automotriz, donde determinara los efectos de las importaciones en la seguridad nacional. En febrero pasado, las autoridades indicadas enviaron la versión final a la Casa Blanca y los países de Europa, Asia y América se encuentran a la expectativa de si serán gravados con el impuesto de 25% a los autos.

El socio director de Estrategia Ansley Consultores sostuvo que México está blindado ante dicha medida, por una carta paralela pactada durante la negociación del T-MEC. (Con información de Lilia González)

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