México “no necesita que le digan en el buen sentido, qué hacer”, está comprometido con la ley laboral, por lo que no permitirá que se incluyan hechos laborales anticipados a la firma del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC) para demandar, dentro de los mecanismos de respuesta rápida de este acuerdo, advirtió la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier.

Tanto la funcionaria como la subsecretaria de Comercio exterior, Luz María de la Mora, sostuvieron que el caso de controversia laboral que interpuso el gobierno de Estados Unidos contra la empresa de autopartes Tridonex en México es un caso concluido porque no existen argumentos aplicables dentro del marco del T-MEC, por lo que “no hay un tipo de sanción”.

“Repito una vez más, México no necesita que le digan en el buen sentido, qué hacer. México está comprometido a cumplir con las leyes y con los acuerdos que tienen en materia laboral; la secretaria del Trabajo, Luisa  Alcalde ha hecho un extraordinario trabajo con todo su equipo en el seguimiento puntual para que se lleven las cosas de la manera adecuada”, acotó Tatiana Clouthier.

En conferencia de prensa, la funcionaria federal aclaró que existen temas que estuvieron puestos en la mesa antes de que entrara en vigor del T-MEC, así que “por ningún motivo se puede permitir que se abra la puerta a cualquier tema que haya sido antes de la entrada en vigor”, para denunciar al país por incumplimientos.

Por tanto, los “actos anticipados a la firma de T-MEC no tienen por qué ser considerados en ningún asunto de índole laboral, si no serían aplicados únicamente dentro de la legislación laboral mexicana y para eso está la Secretaría del Trabajo para llevarlos a cabo”, apuntó la titular de la SE.

Precisó que el acuerdo de la Representación Comercial de Estados Unidos con la empresa de autopartes Tridonex, que opera en Matamoros, Tamaulipas México, forma parte de las negociaciones que tiene ese gobierno con sus empresas, en este caso fue con la matriz Cardone Industries, en la que se asumió el compromiso de recontratar a más de 150 trabajadores despedidos, pagar salarios atrasados, tener observadores en elecciones sindicales, entre otras prestaciones.

La firma de abogados global Hogan Lovells fue quien asesoró al fabricante del mercado de repuestos automotrices Cardone Industries, Inc. y a su subsidiaria mexicana, Tridonex, sobre las dimensiones regulatorias y políticas de una petición presentada bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida (MLRR) del T-MEC, lo que condujo a la negociación exitosa de un plan de acción voluntario con el Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR).

A través de un comunicado, la empresa de abogacía informó que su equipo internacional incluyó a los socios de Comercio Internacional e Inversión Kelly Ann Shaw, Jonathan Stoel y Jared Wessel (Washington D.C.), y a los socios de la Ciudad de México Juan Francisco Torres Landa y Hugo Hernández-Ojeda Alvírez.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx