México se ubica como uno de los países más caros para la compra de vehículos en el mundo, por los pagos que deben cubrirse por Tenencia Vehicular, Impuesto Sobre Automóviles Nuevos (ISAN), y el deprimido poder adquisitivo de la población mexicana.

La desventaja es doble si se considera que el consumidor, que percibe un salario nacional, se le impone el pago de un impuesto que asciende en promedio los 5,000 o 6,000 pesos anuales (2.75% sobre el valor de la factura al año), y debe pagar costos a precios internacionales por cada unidad.

El analista automotriz Armando Bravo, explica que si bien el costo de los vehículos no puede ser menor o adaptable al mercado mexicano, porque la cadena productiva sacrificaría utilidades al tratarse de empresas globales con precios internacionales, es posible reducir 'costos sobre costos', como la Tenencia.

Aludió que el poder adquisitivo del pueblo mexicano no se compara con otros lugares del mundo, nuestro poder adquisitivo para la compra de un automóvil se ve muy deteriorado porque el precio de un automóvil se cotiza internacionalmente y nuestros salarios no están en esa proporción, y eso hace un mercado interno raquítico y sin crecimiento .

El director del Centro de Desarrollo de la Industria Automotriz en México (Cediam), sostiene que el costo adicional que representa el pago de Tenencia de la unidad, que debe cubrirse cada año durante toda la vida del vehículo, así como el ISAN, son factores que frenan el desarrollo interno de la industria.

En el marco de la discusión por la reactivación del mercado automotriz interno que se da entre la industria, el poder Legislativo y el Ejecutivo Federal, así como gobiernos locales, el analista llamó entonces a 'pensar en lo que debemos hacer para hacer la compra de vehículos más atractiva'.

No pueden dar más barato el auto porque son costos internacionales, y si lo hacen sacrificarían utilidades', aunque en el caso de 'costos sobre otros costos, como el impuesto sobre la Tenencia, creo que eso sí se puede hacer .

El especialista ilustró que si un consumidor adquiere un automóvil de 200,000 pesos en promedio, la Tenencia a pagar oscilará entre 5,000 y 6,000 pesos por año.

Y si ese mismo automovilista conserva el vehículo durante cinco o seis años, el costo adicional, sólo por ese impuesto será de entre 30,000 y 40,000 pesos, esto es alrededor de 20% del precio original del vehículo.

Esos 40,000 pesos pueden ser gastados de muchas formas, incluso una de ellas es comprando un auto de mejores características.

El argumento para hacerlo es que si se elimina la Tenencia mejorará el mercado interno, y en ese momento la industria podrá contratar más empleos, lo que también generará impuestos e incentivará inversiones.

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