Uno de los mejores ejemplos de innovación y tecnología de la industria automotriz se presentó en el Consumer Electronics Show de este año. El grupo automotriz alemán Daimler presentó a través de su filial Mercedes-Benz el Vision AVTR, un vehículo concepto que se sumará a la oleada de autos eléctricos con tecnología de conducción autónoma y de propulsión amigable con el medio ambiente.

El Vision AVTR está inspirado en la continuación de la película Avatar, que se estrenará en los siguientes meses, y con el que se propone que el conductor se integre por completo con el automóvil. Las siglas corresponden al concepto advanced vehicule transformation, que explica la visión de la marca de lograr que auto, ser humano y medio ambiente convivan en armonía.

Batería orgánica

Este vehículo concepto utiliza una batería revolucionaria desarrollada a partir de la química que caracteriza a la célula orgánica, además de estar basada en el grafeno, una sustancia que está libre de metales y elementos extraños y dañinos para el medio ambiente. Los materiales de la batería son compostables y, por lo tanto, completamente reciclables, logrando así que la electromovilidad se vuelva independiente de los recursos fósiles, no como en la actualidad, en donde algunos países siguen produciendo esta energía a partir del carbón. Esto, según Mercedes-Benz marca la gran relevancia de una futura “economía circular” en el sector de las materias primas. Con el Vision AVTR, explora y profundiza la movilidad del futuro en la que considera que la sostenibilidad se conjugará con la digitalización, las personas y las máquinas con el medio ambiente, logrando una movilidad en la que el hombre, la naturaleza y la tecnología ya no son entes opuestos, sino que estarán en armonía unos con otros.

Diseño con vida

Para el exterior se desarrolló un lenguaje de diseño inspirado en la naturaleza. El fabricante señala que esto se percibe en su alargada y deportiva silueta con forma de arco que abraza unas enormes ruedas esféricas que, como se aprecia en las imágenes, cuentan con iluminación propia. Un conjunto que resulta casi una obra maestra de diseño son las 33 aletas móviles multidireccionales, también llamadas aletas biónicas, que se ubican en la parte trasera y que permiten una interacción de la unidad con su entorno, así como mejorar la aerodinámica dependiendo de la velocidad a la que se circule o si es necesario disminuirla.

Dos se hacen uno

Por lo que se refiere al interior, Mercedes-Benz propone un avanzado sistema de neuronas digitales que fluyen desde el interior del vehículo y que, una vez que se activa la unidad, se conectan con el exterior para entonces desplazarse con seguridad y de forma más eficiente mejorando el consumo energético. El interior futurista propone una integración nunca antes vista con el conductor porque no cuenta con volante ni pedales. Por el contrario, sólo es necesario que la mano se coloque sobre un lector colocado entre los asientos y en la consola, para que el vehículo responda a las necesidades y deseos de quien está al mando. Es decir, se establece un puente neurosensorial.

Cabe señalar que la naturaleza sirve como la principal fuente de inspiración para la atmósfera interior. Toda la estructura está diseñada a partir de una sola línea y adquiere formas orgánicas. De esta forma, algunos elementos tienen formas de flores y tejidos suaves que contrastan con contornos dinámicos. Por su parte, los ergonómicos asientos cuentan con franjas luminosas que se extienden hasta la consola central.

El habitáculo está animado con líneas que proyectan energía por sus formas y elaborados gráficos en tiempo real. La experiencia del usuario se enfoca en lograr un funcionamiento cercano al de un organismo simbiótico. Esto es justo en el momento en el que los pasajeros aborden y tomen asiento para de esta forma fusionarse con el vehículo y literalmente pueden sentir el mundo a su alrededor y experimentarlo de forma conscientemente y más profunda.

Al carecer de botones, controles o volante, los elementos técnicos y funcionales se pueden operar de forma intuitiva. Las funciones se proyectan en el cuerpo o la mano del conductor o del pasajero para así alcanzar un nivel de fusión hombre-máquina. El diseño del tablero de instrumentos, por su parte, destaca su temática en favor de la naturaleza, gracias a su aspecto atmosférico y luminoso.

Impulso amigable

El Vision AVTR circula gracias a la actuación de cuatro motores eléctricos. Su potencia combinada supera 350 kW y tiene la ventaja de contar con un sistema de distribución de par inteligente y totalmente variable. El sistema de tracción en las cuatro ruedas con vectorización de par aumenta la seguridad activa gracias a que cada rueda actúa por separado y dependiendo de la situación de conducción.

Debido a la posibilidad de conducir los ejes delantero y trasero simultáneamente o de manera opuesta, el Vision AVTR puede desplazarse lateralmente en aproximadamente 30 grados. El llamado “movimiento de cangrejo” le da al vehículo una gran maniobrabilidad, habilidad que lo hace perfecto para moverse en un entorno cosmopolita.

Por lo que se refiere a la batería, Mercedes-Benz propone una avanzada tecnología cuyo principio está en la química de células orgánicas a base de grafeno, como se explica al principio. De esta forma, no hay necesidad de emplear combustibles fósiles, además de que las pilas se reutilizarían por completo, eliminando la profunda huella ambiental que las baterías actuales representan.

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