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Mercado laboral de América Latina y el Caribe tardará una década en recuperarse: OIT y Cepal
La Comisión Económica para América Latina y la Organización Internacional de Trabajo estimaron que el mercado laboral en América Latina y el Caribe tardará más de una década para regresar a los niveles previos a la pandemia del coronavirus.

La reactivación del mercado laboral de América Latina y el Caribe post Covid-19 será lenta y se necesitará mucho tiempo para que los principales indicadores del mundo del trabajo regresen a los niveles previos, podría ser más de una década, aseguraron este martes la CEPAL y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en una nueva publicación conjunta.
Durante la presentación del informe Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. La dinámica laboral en una crisis de características inéditas: desafíos de política, la secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, y el Director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro, coincidieron en que el próximo año el desempleo será mayor, y será importante la reconversión que realicen los empleados y los empleadores.
El retorno al nivel de actividad económica pre-pandemia tomará varios años, advierten CEPAL y OIT, lo que se traducirá en una lenta recuperación del empleo. De esta forma, si se mantuviera una tasa de crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) regional de 3.0%, solo se alcanzaría en 2023 el nivel de PIB que existía en 2019.
Sin embargo, con la tasa promedio mostrada en la última década (1.8%), se alcanzaría recién en 2025 el nivel de PIB de 2019. Y con la tasa promedio anotada durante el último sexenio (0.4%) no se alcanzaría en la próxima década.
Por lo tanto, los organismos de las Naciones Unidas recalcan que se requieren políticas macro activas junto a políticas sectoriales que promuevan el desarrollo sostenible con empleo. Esto implica impulsar políticas ambientales que estimulen el empleo y el crecimiento, apoyadas por políticas fiscales activas que fomenten el empleo, con proyectos de inversión intensivos en trabajo y con enfoque de sostenibilidad ambiental, que tienen que ser complementadas con políticas industriales y tecnológicas para construir capacidades productivas nacionales, y aumentar la competitividad.
También se requiere otorgar financiamiento y liquidez a micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), con plazos más largos y costos más bajos.

