De acuerdo con la Prospectiva 2017-2031 de la Secretaría de Energía, será hasta el 2021 cuando el país deje de importar más de la mitad de las gasolinas que consume, con lo que los volúmenes de importaciones se mantendrán por encima de 367,000 barriles diarios por lo menos durante los próximos tres años, luego de la histórica importación promedio de más de 442,800 barriles por día en el 2017.

En el último año, la Secretaría de Energía reporta un promedio de importaciones para abastecer 64.4% de la demanda interna de gasolinas, y para el 2018 éste se ubicará en 54%, con un volumen promedio de compras al exterior de 379,100 barriles diarios; en el 2019, se importará 51.5% de la demanda o 367,000 barriles por día, mientras que en el 2020 aumentará a 52% o 375,800 barriles diarios para que, finalmente, en el 2021 se logre reducir a 46.3% de la demanda el volumen de importaciones, con un total de 339,800 barriles por día traídos del exterior.

La producción nacional de gasolinas, que en el 2017 llegó a su peor nivel en tres décadas con 244,600 barriles por día —producto de paros por fenómenos meteorológicos y mantenimientos mayores— aumentará ligeramente cada año, para llegar a 322,800 barriles por día en el 2018, a 346,100 barriles diarios en el 2019, a 347,400 barriles por día en el 2020 y repuntar hasta 394,300 barriles diarios en el 2021. Será hasta el 2023 cuando se alcance nuevamente una elaboración nacional de gasolinas superior a los 400,000 barriles diarios, proyecta la Secretaría de Energía.

SE AÑADE IMPORTACIÓN DE PRIVADOS

A partir del 1 de abril del 2016, se abrió la libre importación de gasolinas, diesel, turbosina y combustóleo a través de permisos otorgados por la Secretaría de Energía de conformidad con la Ley de Hidrocarburos, en términos de la Ley de Comercio Exterior, con el apoyo de la Secretaría de Economía, así como de la opinión de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

En enero del 2016 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la resolución por la que la Comisión Reguladora de Energía expide las Disposiciones Administrativas de Carácter General (DACG) en materia de acceso abierto y prestación de los servicios de transporte por ducto y almacenamiento de petrolíferos y petroquímicos. Conforme al Séptimo Transitorio de las DACG, Pemex y sus subsidiarias deben asignar la capacidad objeto de Reserva Contractual en sus sistemas de transporte por ducto y almacenamiento de petrolíferos y petroquímicos, mediante el procedimiento de Temporada Abierta.

Con ello, se proyectó arrendar a terceros un mínimo de 25% de la capacidad de almacenamiento y transporte de Pemex Logística, que cuenta con 81 terminales de almacenamiento y reparto de las cuales 64 se ubican en tierra y 17 son para almacenamiento marítimo. La capacidad de almacenamiento actual es de 21 millones 281,025 barriles.

Exploración marcará rumbo en exportaciones

Las exportaciones de petróleo representaron de enero a noviembre del año pasado ingresos por 17,641 millones de dólares, 55% menos de lo que se reportó en el primer año de esta administración cuando entre enero y noviembre habían ingresado 38,995 millones de dólares. Además de la caída desde más de 100 hasta un promedio de 54 dólares por barril en el precio, la declinación en la producción nacional de crudo fue uno de los factores para esta importante reducción y conforme a la Prospectiva 2017-2031 de la Secretaría de Energía, dependerá en su totalidad la actividad de privados en nuevos descubrimientos.

El 2017 cerrará con una producción promedio de 1.964 millones de barriles diarios, luego de haber roto el piso de los 2 millones diarios en ese año. Dicha extracción dependió en su totalidad de Petróleos Mexicanos (Pemex), que seguirá siendo el mayor productor petrolero nacional en los próximos 15 años, pero mantendrá el ritmo de declinación sin la participación de terceros.

La OPEP estima un precio de 60 dólares por barril para los siguientes dos años.