La actividad manufacturera de Estados Unidos se desaceleró por segundo mes consecutivo en abril, sin embargo los cuellos de botella que afectan los suministros parecen estar cediendo, al moderarse el ritmo de aumento de los precios de los insumos y la acumulación de trabajo no finalizado en las fábricas.

El Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM, por su sigla en inglés) informó que su índice de actividad fabril cayó a 55.4 puntos el mes pasado, desde 57.1 de marzo.

Una lectura superior a 50 indica una expansión en el sector manufacturero, que representa 12% de la economía estadounidense. Los economistas encuestados por Reuters estimaron que el índice se ubicaría en 57.6 puntos.

El gasto también está volviendo a los servicios, como los viajes, las salidas a cenar y el ocio, lo que contribuye al enfriamiento del sector manufacturero. Los datos del gobierno de la semana pasada mostraron que el gasto de los consumidores en servicios aumentó al máximo en ocho meses en marzo, mientras que los desembolsos en bienes manufacturados de larga duración cayeron por segundo mes consecutivo.

El subíndice prospectivo de nuevos pedidos de la encuesta de ISM descendió a 53.5 desde 53.8 de marzo.