La canciller canadiense, Chrystia Freeland, dijo martes que la reglamentación del sector automotriz será el corazón de un renegociado Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero no quiso dar detalles, reportó la agencia Reuters.

Freeland expuso que junto a México y Estados Unidos lograron avances en el tema de los automóviles, pero es un asunto muy complejo.

La funcionaria canadiense, el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, y el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, se reunieron este martes en Washington, DC, para abordar los temas más difíciles de la renegociación del TLCAN.

Particularmente, Freeland dijo que mantuvo conversaciones “intensivas” con Lighthizer enfocadas en las propuestas de Washington sobre las reglas automotrices.

“Por supuesto hay otros temas significativos que deben ser resueltos y esperamos profundizar en esas cuestiones en las conversaciones de mañana (miércoles)”, sostuvo Freeland tras su encuentro con Lighthizer.

Originalmente, Estados Unidos buscó aumentar el requisito de contenido de valor regional de vehículos de motor a 85% (un porcentaje que se negocia a la baja) y el requisito de contenido de Estados Unidos a 50% (una petición que ya eliminó). Actualmente, el TLCAN no contiene un requisito de contenido estadounidense.

BALANCE EQUILIBRADO

Por separado en Washington, Guajardo dijo a periodistas que espera que haya concesiones de México, Estados Unidos y Canadá para alcanzar un balance equilibrado en la renegociación del TLCAN.

“Cuando empiezas a caminar hacia una meta nadie puede garantizar que la alcanzarás. Ello depende del compromiso y flexibilidades alrededor de la mesa”, señaló.

“Si existe esa voluntad política de Estados Unidos, que estamos comenzando a ver, se tiene que trasladar a las mesas de negociación; hasta el día de hoy no se ha traspasado esa voluntad. Podrán decir lo que sea en la parte pública, lo que sea; pero si no tenemos esa voluntad reflejada en las ganas de resolver los temas en la parte técnica, va a ser muy complejo que lo hagamos”, añadió.

En otra arista, Guajardo expuso que no había necesidad de un acuerdo por separado con Estados Unidos antes del 1 de mayo, cuando termina la exención arancelaria al aluminio y al acero.

“No, creo que lo que hagamos debe tener en cuenta qué vamos a hacer en el TLCAN (...) México ha sido muy claro. No aceptaremos ningún tipo de restricciones en aluminio o acero”, dijo.

México, Estados Unidos y Canadá han celebrado siete rondas de negociaciones para actualizar el TLCAN, las cuales se caracterizaron por realizarse en un hotel u oficina de gobierno de alguno de esos países, con la participación activa de empresarios, el trabajo de cientos de funcionarios, la presencia de reporteros y la emisión de comunicados trilaterales sobre los avances. Ahora se dice que se está en una octava ronda informal permanente de negociaciones, ya sin el contexto mencionado de las anteriores rondas.

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