La nueva directiva de la Cooperativa La Cruz Azul está jurídicamente sustentada y la empresa es financieramente viable, a pesar del quebranto ocurrido durante la pasada administración y la crisis económica derivada de la pandemia de Covid-19, afirmó su presidente del Consejo de Administración, José Antonio Marín Gutiérrez.

Asimismo, reconoció que al cierre de este año se espera una contracción en el crecimiento de la compañía, pese a lo cual la empresa cementera iniciará la modernización de dos plantas, con lo cual prevén que al cierre del 2021, la cooperativa incremente, al menos en 1%, su participación en el mercado.

La cooperativa está integrada por 18 empresas en las que destacan la división de cementos, con cuatro plantas industriales en Hidalgo, Oaxaca, Puebla y Aguascalientes; una concretera; un núcleo cooperativo integrado por 12 empresas; un hotel y hospitales.

En entrevista, Marín Gutiérrez explicó que él y Víctor Manuel Rangel fueron designados como presidente del Consejo de Administración y del Consejo de Vigilancia, respectivamente, en una asamblea celebrada el 29 de septiembre de 2018, la cual fue impugnada; sin embargo, el 20 de agosto pasado, un juzgado federal resolvió levantar las medidas cautelares, de tal manera que ambos consejos quedaron firmes y jurídicamente válidos.

No obstante, falta que termine de fondo el proceso judicial motivado por la impugnación y esperan una resolución que los ratifique en los respectivos cargos.

Marín Gutiérrez, sustituyó en la dirección de la compañía a Guillermo Billy Álvarez Cuevas, quien legalmente dejó de ser director desde 2013, de acuerdo con una resolución del Juez XI de distrito, según la cual, las facultades de representación y la firma social deben ser del Consejo de Administración.

Sin embargo, Álvarez Cuevas se mantuvo de facto como director general, ostentando facultades que legalmente ya no tenía, hasta que huyó, luego de que la autoridad judicial emitió dos órdenes de aprehensión en su contra por los posibles delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero y administración fraudulenta.

El directivo de la Cruz Azul expuso que se realizan auditorías para determinar la situación financiera real de la cooperativa.

Auditan la empresa para determinar la magnitud del quebranto

Aseguró que hasta ahora es conocido que el quebranto financiero ocasionado por Álvarez Cuevas incluye el desvío de 192 millones de pesos por concepto de pagos a empresas fantasma; una cantidad todavía no cuantificada en dólares desviados hacia cuentas establecidas en paraísos fiscales y alrededor de 7,000 millones de pesos gastados en su defensa.

Dijo que tan sólo de enero a junio del 2020, Álvarez Cuevas erogó 1,600 millones de pesos -erogados del patrimonio de la cooperativa- para defenderse de las denuncias e investigaciones en su contra.

A Guillermo Álvarez Cuevas se le acusa también de haber depositado, en un fideicomiso, todos los activos de las plantas cementeras de Lagunas, Oaxaca y Cruz Azul, Hidalgo, valuados en alrededor de 43,000 millones de pesos, sin la autorización de los socios.

Además, se realiza una investigación sobre los flujos de dinero generados por la operación del hotel Azul Ixtapa, donde hay indicios de quebranto, pues los índices de utilidad no corresponden a los registros de ocupación.

El directivo destacó que, pese a los quebrantos detectados, la viabilidad financiera de la empresa no está en riesgo.

Incluso comentó que ya se reunieron con autoridades de las instituciones bancarias y de crédito con las que tienen relación, para exponerles que, de acuerdo con las finanzas de la cooperativa, que son sanas, tienen capacidad para hacer frente a los compromisos financieros que tiene.

Mayor participación en el mercado

Marín Gutiérrez indicó que, debido a la difícil situación en que se encontraba el mercado del cemento al final del año pasado, la cual se acentuó con la pandemia del Covid-19, Cruz Azul registrará una contracción de sus ingresos al cierre del 2020 respecto del año previo.

Sin embargo, agregó, con la reactivación de la industria de la construcción se espera disminuir el impacto generado por la crisis y poco a poco ir recuperándose.

Puntualizó que actualmente La Cruz Azul ocupa el segundo lugar de participación del mercado (23%), sólo debajo de Cemex y seguido de cerca por Holcim, que tiene 18 por ciento. “Nuestra perspectiva es seguir en esa posición”.

Informó que están en puerta dos proyectos que son la rehabilitación del horno 10 de la planta de Cruz Azul Hidalgo y el horno 5 de la fábrica de Lagunas, Oaxaca, con lo cual estarán en condiciones de ampliar su producción y participación en el mercado.

Con esas obras de modernización, que se espera concluir en abril del próximo año, prevén incrementar al menos 1% en su participación del mercado al cierre de 2021, con productos de mayor calidad.

Reestructura, en la Maquina Celeste

El presidente del Consejo de Administración de La Cruz Azul, José Antonio Marín Gutiérrez, dijo que en el equipo de futbol perteneciente a la cementera y que juega en la primera división del futbol profesional, el director técnico, Robert Dante Siboldi, y el presidente deportivo, Jaime Ordiales, han desempeñado un buen trabajo y fueron ratificados en sus puestos con el apoyo de la nueva administración.

Informó que la cooperativa va a seguir apoyándolos, pero no solamente en este torneo, pues se hará una revisión completa con el objetivo de hacer una reestructuración del club, orientada a fortalecer el área de fuerzas básicas, anunció.

Comentó que la cantera de Cruz Azul fue abandonada durante mucho tiempo, a pesar de que es el lugar “donde se cocinan” los buenos jugadores mexicanos.

“Ahorita tiene todo el respaldo la directiva del equipo y seguramente vamos a competir por el campeonato este año”, expresó el directivo.

Comentó que el hecho de que el equipo se haya quedado a la orilla en momentos decisivos a lo largo de varios torneos en los últimos años es un reflejo de lo que estaba pasando al interior de la cooperativa.

“Es un lastre que hemos venido cargando durante los últimos 22 años sin un campeonato, pero nos quitamos el lastre de una administración corrupta y eso va a incidir en el ánimo de los jugadores, el equipo en general y en la afición.

Ventas de industria cementera vienen de un año complicado

De acuerdo con un análisis de S&P Global, el volumen de ventas de cemento disminuyó de manera muy marcada el año pasado (en torno a 10%), y se proyecta un crecimiento cero o incluso una ligera contracción este año.

Sin embargo, la ejecución del Plan Nacional de Infraestructura podría dar un impulso al sector de cemento a partir de este año.

Los riesgos para las calificaciones se mantienen para los siguientes 12 meses, y considera que la recuperación del sector depende de la capacidad del gobierno para restablecer la confianza de los inversionistas.

diego.badillo@eleconomista.mx