Monterrey, NL. Dos meses después de que Kia Motors México suspendió la producción de vehículos en su planta de Pesquería, y tras reunir todos los requisitos de los protocolos y lineamientos del gobierno federal, la armadora coreana arranca sus operaciones de manera parcial, dijeron a El Economista fuentes cercanas a la armadora.

Cabe recordar que para el regreso de nuevas industrias esenciales como la automotriz, minería y construcción, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tendrá que validar el Protocolo Activo de Seguridad Sanitaria (PASSA) que comprende 78 puntos de autoevaluación que se basan en la promoción de la salud; capacitación para el personal de salud y los directivos, uso de equipos de protección personal y temas administrativos.

Además, de cuestiones de ingeniería como barreras físicas, ventilación, señalizaciones, instalación de filtros donde se tome la temperatura, lavado de manos; y gestión que pueda servir para identificar al personal en caso de estar contagiado.

Kia informó que a partir del pasado 6 de abril suspendería temporalmente la producción de vehículos en su planta de Pesquería, siguiendo las recomendaciones del gobierno federal, por la declaratoria de emergencia sanitaria para evitar contagios del coronavirus Covid-19.

Según datos de Kia, 2,400 empleados que cubren el proceso de producción entraron en suspensión de actividades desde el pasado 6 de abril. Kia Motors México produce aproximadamente 250,000 unidades al año, de los modelos Forte, Rio y Hyundai Accent.