Guadalajara, Jal. En la búsqueda por reducir sus huellas de carbono e hídrica, la cadena productiva agave-tequila, de la cual dependen 70,000 familias en México, se alista para reforzar sus proyectos de sustentabilidad en los que la industria ha invertido más de 80 millones de dólares.

En 2016, a través de un trabajo conjunto entre el Consejo Regulador del Tequila (CRT) y el Centro Mario Molina, para conocer la huella de carbono y la huella de agua del ciclo de vida del tequila, se establecieron compromisos y objetivos para 2020 y 2030.

“El Centro Mario Molina cuantificó que por cada litro de tequila 40% alcohol volumen, se producen o se emiten tres kilogramos de CO2 (dióxido de carbono) equivalente”, dijo a El Economista, el responsable de los proyectos de Sustentabilidad del CRT, Carlos Fernando López de la Cruz.

Afirmó que cada litro de tequila producido genera un promedio de 10 litros de vinazas o aguas residuales que resultan del proceso de destilación, por lo que uno de los compromisos establecidos fue alcanzar, para 2020, que 70% de las vinazas generadas fueran tratadas por la industria.  

“La industria ha estado trabajando en estos temas desde hace muchos años. Sabemos que, los residuos que se generan en la producción de tequila son uno de los dolores de cabeza de la industria y han estado invirtiendo en tratamiento de vinazas, en plantas de compostaje, han estado haciendo cambios en el uso de combustibles fósiles por biomasa; algunas empresas han estado trabajando en utilizar sistemas fotovoltaicos para reducir los gases de efecto invernadero”, detalló López de la Cruz.

Dijo que actualmente, el Consejo Regulador y el Centro Mario Molina trabajan en la medición del cumplimiento de los objetivos establecidos para 2020 así como en la elaboración de un nuevo cálculo de las huella de carbono y e hídrica del tequila.

“Además, dentro de este proyecto se está buscando conocer cuál es la inversión y en qué ha mejorado la industria a partir de ese momento… y, obviamente, si es necesario implementar alguna otra estrategia para cumplir con los objetivos de 2030”, subrayó el responsable de proyectos de sustentabilidad del CRT.

Exigencia internacional

Carlos Fernando López puntualizó que en algunos países, principalmente en la Unión Europea, los productos se catalogan dependiendo de su impacto en la sustentabilidad.

“De hecho, ya hay países que tienen regulado que los productos indiquen en su etiqueta su huella de carbono y el siguiente paso que van a realizar, principalmente en la Unión Europea, es un impuesto a aquellos que no estén trabajando y que no estén implementando algunos programas para ser más sustentables”, dijo.

En el marco de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-25) en Madrid, el CRT y el gobierno de Jalisco firmaron convenios de colaboración en tres temas principales: tratamiento de vinazas, tratamiento del bagazo del agave, y buscar que la cadena productiva no genere deforestación en el estado, proyecto que anunciarán el próximo lunes.