Los ámbitos más afectados por Covid-19 son el consumo de azúcar y de etanol, según la Organización Internacional del Azúcar (OIA).

En la perspectiva trimestral de mercado, la OIA mencionó sobre la preocupación inicial por la falta de mano de obra en las actividades agrícolas y fabriles quedó en su mayor parte aliviada cuando los gobiernos establecieron que la producción de alimentos y de combustibles eran actividades esenciales.

Rutas globales

“Las rutas globales de mercancías a granel están operando solo con leves retrasos provocados por la introducción de procedimientos adicionales en la entrada de buques a puerto. Las rutas globales de contenedores han sufrido demoras por la escasez de equipos y por la prioridad de los envíos de productos médicos para combatir al virus”, según el documento.

En general, todavía no se han producido grandes demoras en las exportaciones de azúcar y, al mismo tiempo, ningún programa importador ha sufrido una total escasez de disponibilidad hasta ahora.

La Organización Internacional del Azúcar dijo que el azúcar se consume en muchos productos que se distribuyen a través de muchos canales de venta, así como directamente.

Oferta y demanda

En el caso del consumo directo se ha reportado un aumento de las ventas de azúcar durante el confinamiento porque los consumidores han aumentado exponencialmente la producción de repostería casera y la elaboración de otros alimentos para hacer más llevadero este periodo de reclusión obligada.

“Hasta el momento las industrias azucareras han sido capaces de satisfacer este incremento de la demanda de azúcar para consumo minorista. El sector de las ventas de azúcar a granel lo ha tenido más difícil”.

En el segmento de la restauración la demanda de azúcar (y de otros ingredientes) se ha frenado aunque haya habido un crecimiento en el negocio de la comida para llevar. En los restaurantes el azúcar se utiliza principalmente en bebidas, postres y condimentos.

Etanol

El impacto sobre la producción y consumo de etanol ha sido más inmediato y profundo. Desde que se dio inicio al confinamiento, la demanda de combustible para el transporte ha descendido a un ritmo sin precedentes.

En algunos países la demanda ha caído casi en un 80% porque se ha impulsado el trabajo desde casa. Por otro lado, el exceso de oferta mundial de petróleo ha presionado a la baja a los precios del etanol contrayendo los márgenes del productor.

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rrg