En contraste con la visión del CCE, analistas ven un impacto moderado en el nivel general de precios.

La secretaria de Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde Luján, afirmó que el incremento de 15% general que se aplicará a los salarios mínimos en el país beneficiará a 4 millones de trabajadores, y a 510,000 en la Zona Libre de la Frontera Norte.

Con respecto a los argumentos principales sobre los efectos negativos que puede representar dicho acuerdo, la titular del trabajo dijo, en un mensaje en su cuenta de Twitter, que “lejos de afectar la economía, hemos venido demostrando cómo se fortalece el poder adquisitivo y la capacidad de consumo y se va dinamizando el mercado interno, y no ha habido ningún efecto inflacionario”, señaló.

Añadió que “es insostenible ser una de las 20 economías mundiales, pero ocupar el lugar 82 en salario mínimo. Los tres últimos incrementos, lejos de afectar la economía y el empleo, fortalecen el mercado interno y el poder de consumo de los que menos ganan en un país”.

Asimismo, aplaudió que se haya integrado por primera vez el salario mínimo de los jornaleros agrícolas y de las trabajadoras del hogar, decisiones que permiten reconocer derechos históricos rezagados.

Economía puede absorber posible “choque inflacionario”

Al respecto, José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, explicó que los incrementos al salario mínimo que se han otorgado en los dos años anteriores, “no han tenido efectos inflacionarios, entre otras razones, porque el salario era verdaderamente bajo, y porque el número de trabajadores del sector formal era muy reducido, por ello no se ha tenido un gran impacto”.

No obstante, para 2021 es posible que el comportamiento sea distinto pues esos 4 millones a los que estima la Conasami que se va a beneficiar, “ya representa el 20% de los trabajadores inscritos en el IMSS; me parece que puede tener una presión adicional en la inflación; sin embargo, me parece que la economía cuenta la capacidad para todavía absorber ese choque inflacionario”.

En tanto, analistas de Citibanamex comentaron que “el impacto del aumento al salario mínimo sobre la inflación debería ser moderado. Consideramos que los aumentos salariales en los últimos años no se han relacionado con una mayor productividad, en general, pensamos que el anuncio puede tener un impacto significativo sobre la recuperación del empleo, especialmente en el sector formal”.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Salarios Mínimos (Conasami), Luis Munguía, defendió la decisión, que por mayoría aprobó el Consejo de Representantes para aumentar 15% el salario y destacó que “el costo laboral para las empresas será de 0.41 por ciento”.

Añadió que el cálculo se realizó sumando el costo que tiene para cada empresa subir el salario del trabajador para alcanzar los 141.70 y 213.49 pesos diarios según la zona. En el caso nacional, las empresas tienen que pagar 29.1 millones adicionales, lo que representa el 0.41% de su costo laboral”.

En su cuenta de Twitter, el presidente de la Conasami sostuvo que los trabajadores en el rango de salario mínimo ganan en promedio 134.51 pesos; lo que significa que “tienen que incrementar 7.19 pesos por trabajador en promedio, no 18.48, esto impacta, en términos reales, que el incremento promedio es de 2.23% para las empresas, no 15%”.

Entrevistado por separado, Isaías González Cuevas, dirigente de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), comentó “estamos de acuerdo con el incremento, es la primera vez que no nos hacen a un lado nuestras propuestas; si bien se requiere un mayor incremento, consideramos que 15% va en la línea de la recuperación”.

pilar.martinez@eleconomista.mx