En un escenario en donde “en 10 meses se retrocedieron 10 años” en materia de empleo, la Organización Internacional del Trabajo en México (OIT) presentó los retos y prioridades para el próximo año, en donde México tiene el compromiso de cumplir con la legitimación de los contratos colectivos de trabajo, avanzar en la implementación de la reforma laboral y en la incorporación de nuevas reglas en materia de subcontratación, teletrabajo y cobertura de seguridad social.

En una reunión virtual con la participación de los representantes de los sectores —obrero, patronal y gobierno— el director regional de la OIT, Vinicius Pinheiro, dijo que “hay mucho que hacer, aún cuando haya vacuna para atender la pandemia. Es verdad que la crisis ha afectado a los países de diferente manera; mientras que en América Latina podemos decir que el empleo está en terapia intensiva, en el Caribe están sufriendo efectos más grandes, especialmente por el tema de turismo”.

Tras señalar que México ha seguido con su tarea, encaminado al trabajo decente, sostuvo que se tomaron decisiones importantes como la reforma laboral y su proceso de aceleración.

En ese sentido, Alejandro Encinas, titular de Política Laboral y Relaciones Institucionales de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), dijo que se tiene que aprovechar la relación tripartita que impulsa la OIT, para avanzar en la legitimación de los contratos colectivos, obligación que tienen sindicatos y empresas según la reforma laboral y el acuerdo comercial entre Estados Unidos Canadá y México y en el que se estableció un plazo de 4 años que concluyen en 2023.

“Quizá la tarea más apremiante y que podemos trabajar de manera tripartita con la colaboración técnica de la OIT el próximo año es la legitimación de los contratos, porque si bien la reforma estableció en sus transitorios un plazo de hasta 4 años, una vez que entrara en vigor esta reforma, lo cierto es que el mejor mensaje que podríamos mandar al mundo del trabajo, a los compromisos con nuestros trabajadores, es pasar por este proceso de ratificación de los contratos colectivos colectivos previamente existentes a través de la consulta mediante el voto personal, libre, directo y secreto de los trabajadores”, dijo Encinas.

En su turno Pedro Américo Furtado de Oliverira, director de la Oficina de la OIT para México y Cuba, calificó “como el avance más importante (la reforma laboral) en el ámbito de los derechos laborales desde la regeneración de la primera Ley Federal del Trabajo.

“Desde la OIT se ha dado seguimiento a la implementación de esa reforma y se han sostenido varias reuniones con sus constituyentes en las cuales se ha brindado asesoría técnica y se ha comunicado la disposición y compromiso total  de la oficina para acompañar a cada uno de nuestros mandantes en su relación”, agregó.

Encinas Nájera, expuso que “uno de los desafíos que tendremos es que, a partir de del 18 de noviembre que entró en vigor la primera etapa de implementación de la Reforma Laboral, son las 13 entidades que se sumarán al nuevo modelo laboral, así estaremos llegando a 21 entidades en donde ya el nuevo entramado institucional, los centros de conciliación, el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, los tribunales laborales y locales estarán operando plenamente”.

Añadió que será “un enorme desafío, no solo implementar la reforma laboral a nivel nacional, sino también para cumplir los compromisos que tenemos ante la OIT como la firma del convenio 98 sobre negociación colectiva, así como todos los compromisos laborales suscritos en el Capítulo 21 laboral del Tratado entre México,  Estados y Canadá (T-MEC).

kg