En el marco de las negociaciones para definir el pacto de estabilidad fiscal, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) definió cuatro condiciones para avanzar: continuar con los amparos como derecho legal; seguir en la ruta de perfeccionar la reforma hacendaria; que haya transparencia y rendición de cuentas, además de contar con certidumbre de mediano plazo en materia de impuestos.

Así lo aseveró su presidente, Gerardo Gutiérrez Candiani, quien refirió que hasta el momento no se ha fijado la fecha para firmar el pacto fiscal, pues aún faltan las propuestas definitivas de la Secretaría de Hacienda y posterior a ello, los organismos privados que aglutinan al CCE deberán aprobar en sus órganos de gobierno los puntos definidos.

La decisión que aplaudimos de la autoridad es de no subir impuestos, eso es muy importante en los próximos tres años , expresó el líder empresarial, pero: Nosotros como sector, no podemos limitarnos a buscar los espacios legales constitucionales, sobre todo las empresas y los trabajadores, para tratar de corregir lo que creemos que no va en el sentido de equidad y de equilibrios que se necesitan y me refiero a los amparos , sentenció en entrevista.

El mes pasado, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, adelantó en Londres que firmaría un pacto fiscal para dar estabilidad y certidumbre a los inversionistas en materia tributaria de no modificar cada año los impuestos.

El sector empresarial no quedó convencido con la reforma hacendaria aprobada en el 2013 y definieron 14 mesas para destrabar temas como la deducibilidad a 100% en prestaciones laborales, el IVA en fronteras, el régimen de incorporación fiscal, impuestos verdes, entre otros, en los que los hombres de negocios ven riesgos para el desarrollo de la empresa y que sin duda representará riesgos a la economía mexicana.

Estamos en las negociaciones y estamos viendo, avanzando, lo que hemos dicho y lo reiteramos. Estamos buscando condiciones que son fundamentales… el no subir impuestos es una decisión unilateral del gobierno que es positiva, porque da certidumbre a los actores económicos en el mediano plazo , destacó el presidente del CCE.

Aunque, dijo, estamos en un proceso de amparos que es una medida constitucional, lo vamos a seguir y si es necesario vamos a apoyar a las empresas o los empresarios que nos pidan apoyo. ¡Eso, está muy claro! , expresó Gutiérrez Candiani.

El dirigente empresarial reelecto por su gremio para representarlos, advirtió: No podemos renunciar a buscar mejoras en la reforma (…) si el gobierno federal toma la decisión de modificarlo, nosotros tenemos que buscar otros medios, ya sea el Congreso o los amparos judicialmente de las modificaciones. Los impuestos tienen que ser justos, equilibrados, equitativos, promotores de la competitividad y productividad, y sobre todo promotores del crecimiento inversión y el empleo , acotó.

CALIFICACIÓN DE MOODY’S SE BASA EN EXPECTATIVAS, ASEGURA EL CEESP

Los analistas del sector privado criticaron a la calificadora Moody’s por el argumento de que México tiene fortaleza de las finanzas públicas a partir de mayores ahorros gubernamentales y creación de reservas fiscales para enfrentar contingencias , cuando el Ejecutivo y el Congreso avalaron una reforma fiscal que implica endeudarse hasta para el pago de intereses .

Bienvenida la apreciación sobre la aprobación de las reformas estructurales en el año pasado porque genera confianza entre los inversionistas, afirmó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), pero aún falta la definición de las leyes secundarias, y será hasta el 2015 cuando se sabrá si fueron efectivas para lo que requiere el país.

La calificadora Moody’s elevó la calificación de la deuda soberana de México por primera vez en la historia a nivel de A3 , el menor de los niveles de la categoría A , que se entiende como una buena capacidad de pago; no obstante, a decir de los expertos de la IP, esto sólo está basado en las expectativas de las reformas.

La fortaleza de las finanzas públicas es fundamental para el crecimiento del país, para la estabilidad macroeconómica y para las expectativas mismas. Sin embargo, se puede considerar que la reforma hacendaria que se aprobó no apoya el crecimiento, mantuvo los subsidios regresivos y propuso un déficit de 4.1% como proporción del PIB; en términos de gasto, se definió no un gasto dirigido a crecer, sino a consumo , lamentó el organismo aglutinado en el CCE.

Y lo más grave, agregó, el documento de Criterios Generales de Política Económica 2014 propone que se mantendrá un balance primario negativo en todo el sexenio, lo que implica que habrá que endeudarse hasta para el pago de intereses.

El argumento de Moody’s (...) no se encuentra en la política económica de este año , consideró el CEESP.

lgonzalez@eleconomista.com.mx