Ioniq mantiene su configuración original como un cuatro puertas de tipo hatchback cuyas dimensiones generales no cambian. De largo tiene 4,470 milímetros por 1,820 de ancho y 1,460 milímetros de alto con una distancia entre ejes de 2,700 milímetros.

En su imagen se agregaron elementos que mejoran su atractivo, como el sistema de iluminación por led para faros principales, antinieblas y de posición, así como para las unidades traseras. Le sigue un rediseño de la parrilla y de ambas defensas, aunque muy discreto. La versión de prueba responde al nivel Limited, por lo agrega manijas y molduras cromadas y quemacocos eléctrico.

Más agradable

Sin embargo, lo más apreciable de su puesta al día se encuentra en el interior. Las cuotas para ambas filas de asientos como de altura libre no tuvieron modificación. Sin embargo, el equipamiento y la calidad percibida sí que dio un salto muy importante. Ya cuenta con Apple CarPlay y Android Auto, sistema de navegación y un clúster de 7” a color. Para la versión Limited, la seguridad es un apartado muy rico con asistencias como alerta de punto ciego y tráfico cruzado, alerta de atención para el conductor, asistente de colisión frontal, asistente de mantenimiento de carril y control crucero inteligente.

Al manejar

El sistema híbrido está compuesto por un motor Atkinson de 1.6 litros de inyección directa que alcanza una eficiencia térmica de 40 por ciento. Es asistido por un motor eléctrico de imán permanente. Ambos propulsores alcanzan una potencia de 139 hp y un par motor de 125 lb-pie. La transmisión es de 6 cambios y doble embrague.

La marcha es confortable sobre todo por el aislamiento del habitáculo. Sin embargo, la suspensión no filtra como se esperaría. El sistema híbrido funciona automáticamente, es decir, determina cuándo es necesario que ambos motores trabajen, cuando sólo sea el eléctrico o cuando el de combustión también sirva de recarga. Durante la prueba fueron notorios tramos de conducción de hasta 80 km/h en los que era impulsado sólo por el eléctrico, lo que se refleja positivamente en el consumo.

AUTO HIBRIDO DE HYUNDAI IONIQ. FOTO :HUGO SALAZAR / EL ECONOMISTA .
AUTO HIBRIDO DE HYUNDAI IONIQ. FOTO :HUGO SALAZAR / EL ECONOMISTA .

El volante cuenta con paletas de cambio. Si la palanca no se lleva a la posición manual entonces la paleta izquierda (cuya función son los cambios descendentes), permitirá elegir entre diferentes grados de resistencia para recuperar la energía cinética y almacenarla en la batería con capacidad de 240 voltios. En ciudad, esta función es útil porque permite anticipar frenadas mientras mejoramos la recuperación de energía.

De entre las asistencias tal vez la que podría ser más intrusiva es el mantenimiento de carril, que actúa con ligera resistencia si cambiamos de carril sin anunciarlo por medio de las intermitentes.

Conclusión

Los cambios para el modelo 2020 son positivos para el Ioniq. Mejor dinámica de conducción, mayores elementos de equipamiento, y sobre todo un costo de operación en el que destaca un promedio de 21.4 km/h observado durante esta prueba. Ioniq es un serio rival en el apartado de autos híbridos.

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