Cancún, Qroo. Hong Kong es quizá la cadena restaurantera con más arraigo en Cancún, pero su prosperidad irónicamente no está vinculada con el auge turístico de la ciudad.

En sus inicios, 1984, la apuesta era crecer junto con la industria del ocio que llegó con millonarias inversiones a la zona hotelera. La paulatina migración de los hoteles al esquema Todo Incluido hizo poco menos que imposible sobrevivir como un servicio turístico complementario cuando los centros de hospedaje acapararon toda la capacidad de consumo del turista, explicó Kit Bin Wong, copropietaria de la cadena Hong Kong.

La proporción del mercado al que estaban orientados era 50% turismo extranjero y 50% clientes locales, pero en menos de 5 años esa tendencia se transformó drásticamente a 30-70. En la actualidad el mercado turístico representa 10% de sus ingresos, contra 90% de las ventas que realiza con clientes cancunenses.

Pero no toda la culpa es de los Todo Incluido. La también exdirigente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac-Quintana Roo) refirió que el huracán Gilberto en 1988 fue un parteaguas para Cancún como destino turístico, pues el tipo de turismo que venía antes y el que comenzó a llegar después eran totalmente distintos. La diferencia era el poder adquisitivo de uno y otro.

Los años que llevó la recuperación del destino fueron los del comienzo del auge del spring breake, segmento al que se vieron obligados a recurrir los hoteleros para recuperar parte del mercado perdido en los años que siguieron al huracán. Con mucho menor poder de compra, este fue el tipo de turista que inundó Cancún y que marcó al menos para la cadena Hong Kong la necesidad de voltear a otros nichos de oportunidad, como el mercado local.

Contrario a lo que pudiera pensarse, enfocarse a este mercado les permitió establecerse en el inmueble que hoy lleva su nombre: Plaza Hong Kong, enclavado en el centro de la ciudad, en un predio de 10,000 mil metros cuadrados con capacidad para 100 cajones de estacionamiento.

Asimismo de siete empleados con que inició el pequeño restaurante crecieron a más de 300, con siete sucursales, cinco en Cancún y dos en Playa del Carmen, con planes de establecerse en Tulum, que promete ser el siguiente polo turístico de Quintana Roo, de proporciones incluso mayores a las del propio Cancún, según refiere la propia Bing Wong.

Camino difícil

Pero en el camino de consolidación de la empresa se han atravesado no sólo otro huracán, el Wilma, de mayores proporciones que el primero, sino una crisis sanitaria (la del virus A-H1N1) que impactó más duro que los dos ciclones juntos, por el desempleo y la incertidumbre económica que generó prácticamente durante toda la segunda mitad del 2009.

Cuando Wilma impactó en el 2005 fueron el empuje y la determinación de los cancunenses los que sacaron adelante al destino; el desempleo y el cierre temporal de varios hoteles fueron situaciones que lograron superarse relativamente rápido, asegura la entrevistada; sin embargo, la crisis de 2009 que no tiró ningún hotel ni obligó a reconstruir nada aún se resiente en los números de Cancún como destino turístico y muy marcadamente en la industria restaurantera que al menos en la zona norte de Quintana Roo crecía a un ritmo de 10 nuevos establecimientos por año hasta antes del 2009, mientras que hoy ese indicador se sitúa en apenas tres nuevos emprendimientos por año entre el 2009 y el 2010, aseveró Bing Wong.

Todas esas situaciones prolongaron por más de 10 años la consolidación de la plaza Hong Kong, pues por una cosa u otra no se podía concluir la construcción pese a que ya daba servicio regular. Hoy, completamente terminada, ofrece salones para fiestas, y una oferta comercial que va desde academia de danza, hasta sucursales bancarias.

En lo que toca a la cadena Hong Kong, los planes son continuar con su expansión por medio de las franquicias, pues consideran que la marca registrada desde 1999 es garantía de negocio con presencia y reconocimiento que pocas marcas locales tienen en Cancún. La mirada, insistió la ex dirigente restaurantera, está puesta en Tulum, aunque por el momento el grueso del negocio sigue estando en Cancún, plaza no exenta de inseguridad y extorsiones que ha sembrado temor en algunos empresarios, pero que hasta el momento no es factor como para pensar en dejar la ciudad, expone.

Hong Kong es hoy no solo una marca de restaurante es una empresa que otorga becas para estudiar mandarín y en sus planes próximos está también abrir una escuela propia con maestros traídos desde China para la enseñanza del idioma en Cancún, a propósito del auge del turismo chino que se prevé en años próximos con la expansión de la economía asiática, explica Bing Wong.

Se trata de generar arraigo y lograr el reconocimiento de nuestros clientes, afirmó.

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