Uno de los aspectos que deberá modificarse en las relaciones laborales tras la pandemia de Covid-19 son los esquemas para las madres trabajadoras que no tendrán, por un lado, guarderías ni escuelas, para desarrollar jornadas laborales completas.

“Hay muchas madres trabajadoras que han empezado a regresar a sus empleos. Con el cambio en el semáforo epidemiológico los centros de trabajo han empezado a reactivar sus labores y las madres se enfrentan a un problema real para atender a sus hijos”, dijo Arleth Leal Metlich, especialista en recursos humanos.

Una acción que busca atenuar las dificultades que viven las madres trabajadoras es la decisión del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que anunció reanudarán actividades a partir del 20 de julio, a fin de hacer una exhaustiva revisión de protocolos sanitarios y actividades de capacitación.

A partir del 9 de julio, con apego a las recomendaciones de la Secretaría de Salud y de acuerdo con el semáforo de riesgo epidemiológico establecido por el gobierno federal y las disposiciones de los gobiernos estatales, se reanudará el servicio de guarderías, el cual está considerado como una de las actividades esenciales”.

Es evidente que no todas las madres trabajadoras pueden realizar trabajo remoto, “por eso se hace indispensable el apoyo de guarderías; sobre todo para los niños más pequeños, pero hay madres que tienen niños mayores de seis años que ya acuden a la escuela de educación básica y que no tienen resuelto cómo o con quién pueden dejar a sus pequeños”, dijo Leal Metlich.

En ese sentido, sostuvo, es importante que se establezcan nuevas formas de trabajo, entre otras razones, porque no podrán esas mujeres cumplir con jornadas de trabajo completas, y es indispensable que se reincorporen a sus actividades.

De acuerdo con el IMSS, los resultados de una encuesta revelaron que hay cada vez más madres trabajadoras que regresan a realizar sus actividades laborales esenciales y requieren el servicio para sus hijos, “se analizó la necesidad y se determinó la fecha de reapertura con una operación diferenciada de acuerdo al semáforo epidemiológico por localidad”.

De esta manera, si una unidad se encuentra en una localidad con semáforo epidemiológico en rojo, sólo se atenderá a hijos de trabajadoras en actividades esenciales y en un 25% de la capacidad; en semáforo naranja, se incluirá a madres que estén trabajando sin importar si se trata de actividad esencial y se atenderá en un 50% de la capacidad de la guardería; en semáforo amarillo será en un 75% de la capacidad, hasta llegar al 100% en semáforo verde.

kg