Luego de fijar precios máximos por tres meses a 1,432 productos de consumo masivo y torcerle el brazo a productores, comercializadores y distribuidores de los productos, el Gobierno argentino dejó abierta la puerta a negociar con las compañías que se resistieron a la decisión que ayer miércoles hizo oficial la Secretaría de Comercio Interior.

Apenas iniciado este miércoles 20 de octubre, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial la Resolución 1050, con la que la Secretaría de Comercio Interior que encabeza Roberto Feletti congeló los precios de casi 1,500 productos hasta el 7 de enero tras fracasar -al menos parcialmente- las negociaciones que mantenía con representantes de los empresarios.

Además, la resolución ordena a "las empresas que forman parte integrante de la cadena de producción, distribución y comercialización" de esos productos "incrementar su producción hasta el máximo de su capacidad instalada". Las compañías también están obligadas a “a arbitrar las medidas conducentes para asegurar su transporte y provisión” mientras dure el congelamiento de precios.

"Si no se cumplen los precios, se puede denunciar a Defensa del Consumidor y habrá multas y sanciones", advirtió Gabriela Cerruti, vocera del Gobierno. La funcionaria destacó que los precios se deberán retrotraer al 1 de octubre y regirán hasta el 7 de enero de 2022.

En ese marco, y mientras algunos toman como "amenazas de desabastecimiento" las advertencias que hiciera el titular de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Natalio Grinman, el Gobierno insistió en que se aplicarán "todos los instrumentos" que hay a disposición para controlar el cumplimiento del congelamiento. El Gobierno también negó que la medida pueda ocasionar pérdidas a las empresas.

Por otro lado, entre los economistas hay consenso de que la medida no llegará a influir en el IPC de este mes, y dudan de que incida en la inflación de noviembre y diciembre. De lo que hay seguridad, es que en enero las dos alternativas de acción que tendrá el Gobierno generarán consecuencias negativas. El nuevo programa excluirá productos frescos, los que más impulsaron la tasa de inflación en septiembre.

"El impacto del congelamiento tendrá un bajo efecto para ralentizar el crecimiento de los precios. Según nuestro relevamiento, el IPC de octubre sería mayor al 3% y se debe a subas en otras categorías distintas de los alimentos", apuntó Sebastián Menescaldi, director asociado de Eco Go. "La temperatura general de la inflación no se va a desacelerar con este medida y lo que va a suceder de forma contraria es que luego de cerrado ese período el nivel de precios de las categorías que fueron congeladas retoman su precio de equilibrio generando mayor inflación futura", señaló el especialista Damián Di Pace.

El nuevo programa excluirá productos frescos, los que más impulsaron la tasa de inflación en septiembre. Englobará a los 670 artículos incluidos en el programa Precios Cuidados, y los 67 de Súper Cerca, y agregará 695 productos al congelamiento.