El estallamiento de huelgas en todo 2019, cuando entró la reforma laboral en el país, se incrementó en 137.5% en comparación con un año previo, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Al presentar los datos respecto a las “Relaciones laborales de jurisdicción local 2019” el organismo detalló que la evolución de las huelgas estalladas registró un crecimiento de 11.8% en 2019 con respecto a 2013, al pasar de 68 a 76 huelgas; no obstante, el año pasado ha reportado el mayor número de huelgas en el país.

De las 76 huelgas que estallaron 38 de ellas se ubican en el estado de Tamaulipas, 18 en B, siete en la Ciudad de México, tres en Nayarit y Sonora, dos en Baja California, Campeche y Sinaloa y una en Hidalgo. De ellas, 47 fueron solucionadas durante el mismo año.

Otros datos de interés sobre las relaciones laborales son los emplazamientos a huelga, que en muchos de los casos se han utilizado para extorsionar a las empresas; según los datos del Inegi en 2019 se reportó un crecimiento de 6.9% con respecto a 2018, al pasar de 25,260 casos a 27,008. 

Las entidades federativas que reportaron el mayor número de empresas emplazadas a huelga fueron: Jalisco y México, alcanzando en conjunto 46.0% del total nacional, aunque en México no se registró estallamiento de huelga alguno durante el 2019.

Es importante destacar que el 78.8% de los emplazamientos a huelga tuvieron como origen la demanda por la firma de contrato, mientras 9.6% fue por la revisión de contrato.

Vendrá una mayor conflictividad

Blanya Cristina Correal, especialista en modelos de transformación laboral de De la Vega & Martínez Rojas, comentó que “en el caso particular de México, además de la pandemia está en marcha la Reforma Laboral, lo que ha dado como resultado que haya un aumento en la conflictividad de las relaciones laborales”.

Lo anterior, explicó Correal, lo han aprovechado los sindicatos porque hay un entorno en donde la gente ha tenido reducción en su salario, se espera una caída en el pago de utilidades; por ello, “hay nuevos movimientos sindicales que están capitalizando banderas para sumar a la gente.

El año pasado pudimos ver conflictos en el norte del país; ahorita lo estamos viendo en las minas, en el sur y todo esto que está pasando con las titularidades del contrato colectivo, es como el primer efecto; yo creo que esto es como el efecto de corto plazo que sí va a mantenerse por un par de años”.

pilar.martinez@eleconomista.mx