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Es la hora de los emprendedores mexicanos: Rafe Furst
Mucho se está generando y puedo hacer una predicción: México se siente como Nueva York hace dos años y no es sólo la ciudad de México, no es sólo Monterrey, en todo el país es la misma sensación , dijo el inversionista ángel a El Economista.

En México algo está pasando en talento y emprendurismo: existe un sentimiento de comunidad, energía, creatividad y el momentum para hacer cosas grandes. Así describe Rafe Furst, un inversionista ángel de Estados Unidos, a la escena emprendedora que se desarrolla en el país.
Mucho se está generando y puedo hacer una predicción: México se siente como Nueva York hace dos años y no es sólo la ciudad de México, no es sólo Monterrey, en todo el país es la misma sensación , dijo a El Economista tras dictar su conferencia magistral en la Aldea Digital 3, que se lleva a cabo del 18 al 21 de noviembre en el Centro Banamex.
Lo que le sorprendió a Furst, aparte del semillero de talento que considera existe en el país, es el enfoque social en la esencia de los proyectos mexicanos -está considerando invertir en un start-up de agricultura sustentable donde, en pocas palabras, no hay presencia de químicos pues todo es elaborado de manera orgánica en un ecosistema propio- y la cooperación que hay entre los emprendedores.
Todo el mundo es una comunidad, se están ayudando unos a los otros y ese es el secreto en el emprendurismo e inversión , afirmó Furst.
Tú puedes ser de los que compiten por recursos: 'si vas a ganar, yo voy a perder'; o puedes ser de los que unen, puedes creer en la cooperación, puedes creer que hay una relación 'ganar-ganar'. He visto la experiencia en otros lados y puedo decir sin duda que 'ganar-ganar' derrota a 'ganar-perder' , agregó.
Antes de llegar a la ciudad de México, Furst recorrió otras ciudades como Oaxaca o Guadalajara, y en la capital del país sostuvo un encuentro con nueve emprendedores mexicanos.
¿Qué hacer cuando uno de tus socios no siente la misma pasión en el proyecto? ¿Cómo enfrentar el fracaso? Fueron inquietudes que mostraron los emprendedores.
La comunicación es esencial entre los socios. Debe platicarse la situación, no dejarla pasar , recomendó a los participantes del encuentro.
Y en cuanto a las derrotas en realidad no son un fracaso. Siempre aprendes de las caídas. Si antes de fracasar, eras una buena persona, después eres mucho mejor, con más aprendizaje y más fuerza. En realidad no existe un fracaso como tal .
SER UN ÁNGEL
Un inversionista ángel, en palabras del propio Rafe Furst, es alguien que invierte en compañías start-up, y típicamente toma mucho riesgo porque es la primera inversión para muchos de los emprendedores , aunque es mucho menor que la que se puede obtener de un fondo de un grupo de inversionistas.
Pero para Furst, una inversión ángel, va más allá del dinero: se necesita sudor, participación y, en ocasiones, capital .
Los mejores inversionistas ángeles están invirtiendo más allá: tiempo, capital, ideas, amistad, conexión, consejos, corazón y alma , consideró.
Rafe Furst comentó que un ángel pueden ser desde familiares, amigos o gente cercana. Y usualmente ellos también tienen este espíritu de emprender un proyecto.
Primero soy un emprendedor, empecé a hacer inversiones 'angel' después de obtener algo de dinero de mi primer start up y siento que un inversionista ángel no es muy distinto de ser emprendedor. La mayoría de los inversionistas ángel son emprendedores , comentó.
CONSEJOS DE UN ÁNGEL
Para Rafe Furst, existen dos ejes fundamentales que los emprendedores jamás deben perder de vista:
Preguntarse el porqué: Los creadores y socios de un proyecto nunca deben dejar de preguntarse: ¿por qué quiero hacer esto? ¿por qué estoy invirtiendo? ¿por qué lo necesito? Para encontrar la razón primaria y tener pleno convencimiento de la validez de un proyecto propio.
Existen vivencias desde la niñez que van moldeando tu forma de ver el mundo, y tienes valores que te definen como persona. Y éstos jamás deben perderse en cualquier proyecto , dijo.
No detenerse a la falta de recursos: Furst está convencido que cuando las cosas está bien hechas, el capital llega por sí solo. Por eso recomendó que la falta de dinero no debe impedir el desarrollo de un proyecto y de hacer las cosas bien pues una vez que se haya iniciado el camino, las opciones de obtener recursos llegarán por sí solas.
julio.sanchez@eleconomista.mx