Los adeudos de 250 millones de pesos que tiene Pemex con un grupo de 15 pequeñas y medianas constructoras, que realizaron trabajos de mantenimientos el año pasado en la refinería de Salina Cruz, ocasionó que le enviaran hace unos días una carta al director, Octavio Romero, donde exigen su pago. Lo anterior se suma a deudas del 2017 y 2018 con firmas que han dado servicio a otras áreas de Pemex, por ejemplo, en Coatzacoalcos.

“Esta semana me reuní en Oaxaca con empresarios que son afiliados nuestros y me compartieron su malestar porque no han recibido ninguna contestación. Además, estiman que hay otras 10 empresas no afiliadas que viven la misma situación y el monto de sus deudas ronda los 300 millones de pesos”, explicó el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Eduardo Ramírez.

En entrevista, dijo que esa situación se ha repetido con otras delegaciones que han dado servicios de mantenimiento a refinerías (tanques, válvulas, sistemas de control de temperatura, intercambiadores de calor, entre otras tareas), aunque desconoce los montos de dichos adeudos.

Debido a que se trata de constructoras que tienen entre 30 o 50 trabajadores su situación económica es complicada, sobre todo porque ya se hicieron los trabajos y deben pagar a proveedores y colaboradores.

“Nos llama la atención que se trata de trabajos que estaban etiquetados presupuestalmente, por lo que no debe haber problema con el flujo de los recursos”, agregó.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx