Una delegación de alto nivel de la empresa aeroespacial SpaceX conversó con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) el 10 de septiembre pasado respecto a la nueva política regulatoria que México proyecta para simplificar tramitologías y para garantizar certidumbre a las inversiones en comunicaciones vía satélite con alcance en territorio nacional.

El diálogo de alrededor de 90 minutos de aquel jueves al mediodía con el regulador mexicano fue sostenido por los vicepresidentes de relaciones institucionales con gobierno y de gestión de redes de telecomunicaciones de SpaceX, Patricia Cooper y Janet Hernández, respectivamente. Acompañaron la reunión el ingeniero en jefe de la compañía, Lauren Dreyer, y el líder de proyectos, Kelly Van Laanen.

La reunión fue solicitada por SpaceX para platicar sobre lo más actual del proyecto de Internet satelital denominado “Starlink” promovido por SpaceX, y también sobre las nuevas disposiciones regulatorias en materia satelital que el IFT mantuvo en etapa de consulta pública hasta hace unas semanas, con 24 interesados que manifestaron sus opiniones al respecto, por lo que SpaceX sería el actor número 25 con interés en estos asuntos.

Del regulador atendieron los seis comisionados que dirigen el IFT: Adolfo Cuevas, Ramiro Camacho, Mario Fromow, Javier Juárez, Arturo Robles y Sostenes Díaz; así como los titulares de las unidades de Espectro Radioeléctrico, Concesiones y Servicios, y una veintena más de funcionarios.

SpaceX, controlado en un 78% por el empresario Elon Musk, promueve el proyecto de conectividad Starlink a través de una red de satélites que brinden un servicio de Internet inalámbrico de banda ancha a bajo costo alrededor del mundo. Starlink ha logrado reunir por 1,900 millones de dólares para su operación plena.

La intención del IFT con la actualización de su política regulatoria en el rubro satelital, es definir en qué situaciones debe atender la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y en cuáles el propio regulador. También pretende actualizar un reglamento no modificado en al menos veinte años y agregar enunciados regulatorios que permitan la prestación de servicios que ahora posibilita la innovación tecnológica y a precios más accesibles, como un Internet satelital de alta velocidad desde ciertas posiciones orbitales y bandas radioeléctricas

“Han pasado más de veinte años en que se emitió ese reglamento y en esos veinte años ha habido una evolución tecnológica importante; y hay ciertas áreas de oportunidad para agregar elementos nuevos a una regulación satelital que no fueron considerados en su momento, simplemente porque la evolución tecnológica no estaba en ese grado hace veinte años”, dijo a este medio Alejandro Navarrete, director de la Unidad de Espectro Radioeléctrico, hace unas semanas sobre la nueva política satelital que ambiciona el país.

“Ahora existen estos satélites llamados nano satélites que son de corta duración y tienen enlace con alguna universidad. Otra tiene que ver con las naves espaciales: ¿Qué pasa con la comunicación que tenemos cuando hay un lanzamiento, digamos, de un cohete y que va a estar comunicándose con la Tierra? No es una comunicación terrestre, satelital, pero es uno u otro durante el trayecto (...) Hay ciertas cosas, tanto de carácter competencial derivado de la reforma constitucional y de la ley, como de cuestiones tecnológicas que hacen oportuno hacer una revisión”, añadió entonces Alejandro Navarrete, del IFT.

Starlink, por su parte, es un ambicioso proyecto de Elon Musk que plantea tener en órbita a cerca de 12,000 satélites ofreciendo Internet.

El 3 de septiembre, SpaceX lanzó, su doceava misión Starlink desde Cabo Cañaveral, en la Florida, para poner en órbita 60 satélites.

El proyecto de Starlink, según Musk, no pretende competir con la fibra óptica de última generación que ahora mismo despliegan las grandes operadoras por todo el mundo, competir contra las próximas conexiones 5G que también habilitarán servicio de Internet de ultra rápida velocidad. Starlink sólo quiere complementar otras ofertas y por ello busca conocer qué piensa el IFT en la materia.

Las conexiones satelitales se han enfocado a las áreas rurales; por ello podría sugerirse que SpaceX y su Starlink se dirigirían a esas zonas, donde, por ejemplo, HughesNet y StarGo, con alcance nacional, ya intentan ganarse una participación de mercado en México.

Se estima que Starlink ya ha conseguido a la fecha, acuerdos con los operadores de unos 500 satélites alrededor del mundo y su promesa es ofrecer velocidades de conexión de hasta un gigabit por segundo.

Al cierre del año 2019, había en México 80.6 millones de personas con algún tipo de conexión a Internet, lo que significa una penetración de 71% en el país y 34 millones de mexicanos con necesidad de conectarse a la red.