Todo el mundo saldrá perdiendo si se desata una guerra comercial a partir de las políticas proteccionistas detonadas por Estados Unidos, lo que sin duda será un gran obstáculo para la actividad económica mundial, advirtieron el Fondo Monetario internacional (FMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la consultoría Oxford Economics, el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, y el think tank Peterson Institute.

De acuerdo con Gerry Rice, vocero del FMI, “es muy desafortunado que las tensiones comerciales sigan incrementándose en este momento cuando la economía mundial avanzaba hacia una recuperación que tenía un amplio soporte en el comercio”.

El secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, consignó al cerrar el Foro OCDE 2018 que “estamos en un momento crítico para el planeta, donde la actividad económica gozaba de la mayor expansión en siete años”.

La OCDE estimaba todavía el martes, que el Producto Interno Bruto mundial de 3.8% para este año y 3.9% para el 2019.

El pasado 31 de mayo, el presidente de Estados Unidos Donald Trump, anunció en un mensaje vía Twitter la imposición inmediata de aranceles al acero y aluminio importado de sus aliados más cercanos, México y Canadá, y a la Unión Europea, con entrada en vigor el 1 de junio.

Las regiones citadas habían obtenido exenciones temporales a estos aranceles anunciados a fines de marzo. Decisión unilateral que motivó reacciones similares contra productos importados de Estados Unidos, desde los mismos países afectados.

Para el economista para Estados Unidos en Oxford Economics, Gregory Daco, “las represalias y contrarepresalias podrían desencadenar una guerra comercial mundial, lo que sin duda será un gran obstáculo para la economía”.

Escupir para arriba

De acuerdo con Chad Brown, investigador sénior en el Peterson Institute, la imposición de aranceles unilaterales “raramente es utilizada como medida de seguridad nacional, pues por lo general motiva una reacción de la misma proporción e intensidad, lo que termina por afectar a todos los involucrados”.

Como la medida afecta a insumos de la parte intermedia de la producción de autos de Estados Unidos, habrá un traslado del encarecimiento al precio final que pagarán los consumidores de aquel país, y la industria se verá afectada, impactando en los empleos de este segmento en particular.

El experto de Oxford Economics enfatizó que “al implementar tarifas arancelarias contra sus aliados”, Estados Unidos terminará por desalentar el ímpetu que había tenido el estímulo fiscal en la actividad económica.

Tal como lo explica el premio Nobel, Paul Krugman en un editorial, “casi con seguridad, esta guerra comercial no creará empleo en Estados Unidos y sí lo reducirá”.

Trump está aplicando aranceles a mercancías intermedias lo que encarecerá la fabricación de coches y otros productos de consumo duraderos. Y como los demás países tomarán represalias contra las exportaciones estadounidenses, costará puestos de trabajo en todos los sectores: “desde las motocicletas hasta las salchichas”.

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