México, Estados Unidos y Canadá concluyeron el viernes una semana de negociaciones ministeriales sin que pudieran llegar a un acuerdo en principio sobre las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En lo que se ha llamado la octava ronda informal de conversaciones, Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos; Ildefonso Guajardo, secretario de Economía de México, y Chrystia Freeland, ministra de Asuntos Exteriores de Canadá no pudieron alcanzar del 7 al 11 de mayo un consenso nuevamente, tras otros encuentros bilaterales y trilaterales del 24 al 27 de abril, también en Washington, DC.

México no ha tenido ninguna negociación tan intensa a ese alto nivel desde que cerró las negociaciones del TLCAN original en el periodo de 1992 a 1993.

En esta nueva negociación, los principales cambios a este acuerdo comercial han sido puestos en la mesa de negociaciones por Estados Unidos y en ninguno de ellos el gobierno del presidente Donald Trump ha cedido.

Ante la resistencia de México y Canadá, los ministros decidieron extender las negociaciones hasta la próxima semana. El gobierno de Estados Unidos tiene como límite antes del 17 de mayo para notificar la intención de presentar el texto de la modernización del TLCAN al Congreso de ese país, si quiere que lo apruebe la actual legislatura, lo que en la práctica implica llegar a un acuerdo en principio de las negociaciones.

“Estamos al tanto de los calendarios, sabemos que la incertidumbre no es buena para los mercados; pero está en el interés de los tres gobiernos aterrizar las soluciones”, dijo Guajardo el viernes.

La Secretaría de Economía de México informó que los ministros instruyeron a los equipos técnicos para continuar trabajando la próxima semana, con miras a concretar mayores avances. Agregó que los ministros se reunirán en cuanto sea posible evaluar los avances de los diferentes grupos de trabajo.

“La negociación tomará tanto tiempo como sea necesario para lograr un buen acuerdo”, comentó Freeland.

En un comunicado, Lighthizer describió el TLCAN como “gravemente defectuoso”. Expuso que Estados Unidos está listo para continuar trabajando con México y Canadá a fin lograr los progresos necesarios en estos objetivos. “Nuestros equipos se mantienen completamente involucrados”, sostuvo.

“Desde el punto de vista de México, ésta ha sido una muy, muy buena semana para avances. Pienso que ahora los tres países se están acercando un poco más en sus visiones de cómo podemos diseñar las zonas de aterrizaje para las reglas de origen en la industria automotriz”, dijo Guajardo.

Paul Ryan, quien controla la legislación en la Cámara de Representantes, estableció el límite del 17 de mayo en comentarios entregados el miércoles a la Ripon Society en Washington y publicados el jueves.

“Tenemos que tener el documento, no sólo un acuerdo, tenemos que tener el documento, de la USTR antes del 17 de mayo para que votemos sobre él este año, en diciembre”, dijo Ryan, en referencia a la notificación de intención de firmar el acuerdo de la actualización del TLCAN.

“Quiero ser muy claro: la calidad y el balance del acuerdo tienen que mantenerse. No vamos a sacrificar balance y calidad por tiempo”, replicó Guajardo.

El freno automotor

Una fuente al tanto de las conversaciones informó que los avances en la renegociación del TLCAN están siendo frenados por la petición de Estados Unidos de incluir un componente laboral en las reglas de origen del sector automotriz.

Estados Unidos propuso que 40% del contenido de un automóvil se fabrique utilizando mano de obra pagada de 16 dólares o más por hora para conseguir el derecho a ser exportado sin cobro de aranceles en el marco del TLCAN.

Para una camioneta pick up, elevó el mismo tipo de requisito a 45%, poniendo en ventaja al propio Estados Unidos y a Canadá y marginando a México en el cumplimiento de este requisito, al no pagar actualmente la media de ese salario a los empleados automotrices en ninguna zona.

Su iniciativa permitiría que 15 puntos porcentuales de ambos umbrales provenga de empleados en trabajos de investigación y desarrollo de ventas, software y desarrollo de productos. La manufactura con altos salarios, por tanto, cubriría los 25 puntos porcentuales restantes para el caso de vehículos livianos y 30 puntos para las camionetas.

“Éste es uno de los principales obstáculos de la negociación”, dijo la fuente. Los negociadores esperan llegar a un consenso en el campo automotriz para poder avanzar más rápido en otras esferas de la negociación.

No quieren dejar su mina de oro: Trump

El presidente Donald Trump afirmó que México y Canadá no quieren dejar la gallina de los huevos de oro, en referencia a mantener las ventajas que les da el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“México y Canadá obviamente no quieren perder la gallina de los huevos de oro, pero yo represento a Estados Unidos. Yo no represento a México y yo no represento a Canadá, así que veremos si podemos llegar a un acuerdo razonable”, dijo.

Esto lo comentó en reunión con presidentes de empresas automotrices en la Casa Blanca, donde, al presentarse el líder de Fiat Chrysler, Sergio Marchionne, Trump comentó: “Por ahora este es mi tipo favorito de todos los que están aquí”, porque decidió trasladar líneas de producción automotriz de México a Michigan.

“Estamos trabajando en los estándares CAFE, en medidas sobre el medio ambiente y en cómo fabricar más automóviles en Estados Unidos”, dijo Trump al abrir una mesa redonda con representantes de General Motors, Fiat Chrysler, Ford, Volkswagen, Nissan, Toyota, Mercedes-Benz, BMW, Honda y Hyundai, de acuerdo con la agencia Efe.

Los estándares CAFE (Corporate Average Fuel Economy) son objeto de debate en Estados Unidos porque la administración Trump quiere aligerar las normas establecidas por Barack Obama para el periodo 2022/2025 con el objetivo de reducir gradualmente el consumo promedio de la flota de cada fabricante a 4.32 litros cada 100 kilómetros para el 2025.

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