Mientras nuevos participantes en la industria de transporte, almacenamiento y distribución de combustibles en México, como Valero, continúan con sus planes considerando que el mercado mexicano representa una oportunidad a largo plazo, expertos advierten sobre la necesidad de reforzar las eficiencias de procesos en una industria donde los márgenes cobrarán más importancia que el precio de la materia prima por primera vez en la historia.

Carlos García, director general de Valero México, aseguró en la edición virtual de esta semana de la Expo Oil and Gas que los inversionistas en almacenamiento y distribución de combustibles que han llegado al país no detendrán sus planes a pesar de la situación complicada que se vivirá los próximos meses y al contrario, buscarán fortalecer sus redes de distribución y almacenamiento. “Sigue en pie, no ha cambiado. Lo que estamos haciendo es continuar con nuestros planes de expansión y el desarrollo de una red de distribución para poder importar combustibles al mercado mexicano de una manera eficiente y así contribuir a la seguridad energética nacional”, aseguró el directivo.

Desde el año pasado, Valero Marketing and Supply de México, una subsidiaria controlada por Valero Energy Corporation, anunció la firma de contratos de largo plazo para el uso de tres nuevas terminales de productos refinados ubicadas en Guadalajara, Monterrey y Altamira. Estas terminales apoyarán la estrategia de Valero para ampliar su cadena de suministro de productos hacia mercados de alto crecimiento y se espera que inicien operaciones en el 2021.

Se espera que la terminal de Guadalajara cuente con una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 900,000 barriles, mientras que la terminal de Monterrey está proyectada para una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 425,000 barriles de petrolíferos.

En tanto, la terminal de Altamira, que será financiada y construida por Operadora de Terminales Marítimas, está diseñada para que Valero tenga acceso a una segunda instalación portuaria para la importación de productos refinados conforme a un contrato de servicio de terminal de largo plazo. Se calcula que la terminal tendrá una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 1.1 millones de barriles. Hasta el cierre del 2018, un total de 27 proyectos de almacenamiento de combustibles privados estaba en proceso de construcción, para más de 21 millones de barriles de productos refinados, que representarían la mitad de la actual capacidad de almacenamiento de Pemex para combustibles.

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