La batalla que los gigantes de las telecomunicaciones libran en la esfera de las inversiones, adquisiciones y fusiones tiene como foco ganar más clientes en México, reteniendo o arrebatándoselos a la competencia y con ello mejorar su presencia en el país.

El regreso de AT&T a México tras 18 años de ausencia supone la vuelta al país de la primera telefónica del mundo por ingresos y la segunda por usuarios y con el objetivo de rivalizar con América Móvil, el gigante latinoamericano del sector en su casa, y con la multinacional española Movistar en el único mercado donde ésta no logra crecer ni en usuarios ni en consumo de servicios, además de Colombia y Nicaragua.

AT&T viene a presionar las estrategias de los actuales operadores de telefonía móvil y en el camino obligará al resto de la competencia a bajar los precios de sus paquetes de servicios, a mejorar su cobertura o en el peor de los escenarios, a mejorar la canasta de productos de sus paquetes, lo que al final terminará por beneficiar al consumidor.

Esta presión no será lenta. En el corto plazo, la llegada de AT&T instará a Telcel y a Movistar, los otros dos jugadores fuertes del mercado, a rediseñar sus planes de negocio, si no quieren quedarse en el camino que va de la fidelidad al abandono por parte del usuario.

Un hecho similar ocurrió en el mercado con el arribo de Movistar, cuando ésta adquirió a Pegaso, puesto que su presencia obligó a Telcel y a Iusacell a repensar sus estrategias. Más recientemente, la aparición de Izzi Telecom obligó también a que los competidores hicieran cambios.

Sí, (AT&T) sí viene a presionar los precios a la baja y al aumento de servicios. Incluso vamos ir aumentando la penetración, porque llegó un momento en que estábamos bajando la penetración (de usuarios con teléfono). Eso pudiera ser inaudito, porque no se veía en eso en el país. Poco a poco iremos viendo cambios , dijo Gonzalo Rojón, analista para mercados móviles de The CIU.

Existe una creciente demanda de servicios (móviles) a la que deben responder empresas y gobiernos. Quien consiga integrar eficiencia, buen servicio y herramientas -infraestructura-, será entonces la mejor compañía y su diferencial será la competitividad , comentó a su vez Diego Dzodan, director de Software AG para América Latina.

Lo que esperamos de esta empresa es que llegue con una propuesta agresiva, no sólo con disminución de tarifas. Esperamos, por ejemplo, una mayor oferta de capacidad de datos, para que se genere un mayor interés y que nos cambiemos de empresa. El proceso será paulatino, pero será tangible , destacó Gabriel Sosa Plata, analista del sector.

La reforma constitucional a la industria de las telecomunicaciones y la radiodifusión, entre otras acciones, abrió la puerta para que empresas trasnacionales del sector puedan competir en México con mayores ventajas. Ello supuso ya una bajada en los precios y mejoras en los servicios, todo con beneficios que han comenzado a percibirse.

Este hecho es perceptible y medible, porque las tarifas han comenzado a bajar alrededor de 30%, que no quiere decir que bajaron los precios, sino que por el mismo precio aumentaron los servicios , comentó Gonzalo Rojón.

AT&T encontrará ventajosas oportunidades en México frente a lo que pudiera hallar en otros mercados de la región, luego que el país es de los pocos en América Latina donde la economía se expande, aún con un paso lento; también porque hay certeza en las inversiones, y porque con la compra de Nextel y Iusacell se hace con espectro valioso para ofertar servicios móviles avanzados que pronto llamarán la atención del usuario.

La telefónica AT&T se queda en México con frecuencias en las bandas de 800 MHz y de 1.7, 1.9 y 2.1 GHz, cuya naturaleza es de ofertar servicios de nueva generación de manera más eficiente.

Pero AT&T deberá mejorar y apurar las inversiones para explotar esas frecuencias, porque el consumidor no lo esperará para conseguir servicios que también los puede ofrecer la competencia a través de esas bandas.

La llegada de AT&T debería acelerar la adopción de redes LTE en México, pues todos los operadores querrán atraer o migrar usuarios a esta nueva tecnología. El despliegue de redes LTE debe ser acompañado de un incremento en el número de dispositivos que son capaces de utilizar esta tecnología. En otras palabras, smartphones que permitan al usuario acceder a múltiples aplicaciones que requieren de altas velocidades para su uso , comentó José Otero, director para América Latina y el Caribe de 4G Americas.

Ahora la penetración de teléfonos inteligentes no rebasa el 50% del parque; al cierre del 2013 se ubicaba en 34.9%, según The Competitive Intelligence Unit (The CIU). Y sólo el 39% de los usuarios de entre 35 y 44 años de edad cuentan con un smartphone, lo que supone que hay oportunidad para que las telefónicas crezcan en el segmento, de acuerdo con datos de Telconomia.

Los usuarios de pospago suponen el 15% del mercado y el grueso del 85% es de prepago. Por tanto, hay para crecer y cuando todo mundo tenga teléfono no quiere decir que ya se acabó: faltará que se migre ese 85% a pospago, que se renueven los teléfonos básicos a inteligentes. Hay una serie de cosas que hay todavía para crecer y por las que ellas se darán de golpes por quedarse con los usuarios , sostuvo Gonzalo Rojón.

Es un hecho que la llegada de AT&T obligará a los competidores a rediseñar sus estrategias comerciales y de marketing para retener y ganar clientes. De hecho, su arribo significa un movimiento en el mercado, puesto que éste verá pronto una consolidación de dos telefónicas en una y bajo otra marca.

Ninguna acción en el mercado es aislada. Todo se relaciona y como dice el refrán, por cada acción tienes una reacción. El hecho de que los competidores de AT&T pueden haber decidido modificar sus estrategias de despliegue de nuevas tecnologías, servicios o estructura tarifaria puede considerarse como mover el mercado , dijo José Otero.

Es factible que AT&T apure este mismo año sus inversiones y cambie de marca a Iusacell y Nextel para ganar adeptos y con ello abra en pleno la lucha por los clientes.

Si nos basamos en las declaraciones de AT&T , añadió el director regional de 4G Americas, AT&T quiere tener una fuerte presencia en el mercado de LTE local antes de finales de 2015. De esta forma, podrá replicar en México la experiencia de usuario que sus clientes de Estados Unidos tienen en la actualidad .

A los inversores de la telefónica que creó Alejandro Graham Bell les interesa además ver pronto retornada su inversión y si es posible, con beneficios, por lo que AT&T no cederá en una agresiva estrategia comercial.

No se van a esperar mucho, porque, por muy poca que pueda ser para ellos la inversión, quieren resultados. Este mismo año se pondrán las pilas o no crearán fidelidad e interés entre los clientes, así que pronto veremos ofertas atractivas para los clientes y en beneficio de ellos , auguró Gabriel Sosa Plata.

Telefonía celular: Bajar precios y mejorar servicios móviles

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