El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Eduardo Ramírez, pidió al gobierno federal, con urgencia extrema, participar en la construcción de las 2,700 sucursales del Banco del Bienestar, que hasta ahora está en manos de la Secretaría de la Defensa Nacional, que las licitaciones para infraestructura de agua potable, drenaje y pavimento se realicen pronto con la participación empresas locales y que se evalúe la posibilidad de adquirir deuda para ayudar al sector “que ya venía golpeado y el Covid-19 lo pasa a rematar”.

“El domingo escuchamos un discurso que no respondió a nuestras expectativas. No se consideraron las propuestas que hicimos y no es que andemos pidiendo que se nos regale dinero. No es ningún Fobaproa ni nada de eso. Requerimos ayuda y hoy existen las condiciones suficientes para que todo sea transparente sin beneficios particulares. No es un tema de neoliberales o conservadores, es oportuno pensar en propiciar que la economía se mueva”, comentó.

En entrevista, dijo que el presidente de la República debe considerar un posible endeudamiento, porque lo que necesita el país ahora es tener recursos para hacer frente a las complejidades próximas.

Sobre los 25,000 millones de pesos adicionales que se informó se destinarán para la introducción de agua potable, drenaje, pavimento y la construcción y mejoramiento de 50,000 viviendas en zonas marginadas de 50 municipios del país, reiteró su deseo y los de sus afiliados de que los recursos presupuestales fluyan, porque “hay bastante dinero” que ya fue asignado y no se ha ejercido este año, como ocurrió el anterior.

“Nos habló de una de sus acciones permitirá crear 228,000 empleos directos y otros beneficios, bien. Ahora necesitamos saber cuáles son las condiciones para ello. Por lo pronto, insistiremos en que las propuestas que hicimos para tener prórrogas en el pago de impuestos y pagos obrero patronales sean escuchadas. Somos empresas formales que también requerimos ser apoyadas para seguir y no perder empleos”, comentó Eduardo Ramírez.

Hace falta cemento

El representante empresarial tuvo una reunión con el consejo directivo de la CMIC en donde se analizaron los retos que enfrenta el sector, cuya actividad esencial no ha quedado del todo clara, por lo que aún hay actividad de sus afiliados prácticamente en 80% del país, pero con el peligro de que ya no haya abasto de cemento ni concreto.

“Necesitamos que exista congruencia. Se ha dicho que algunas obras deben continuar en el país y estamos en condiciones de hacerlo atendiendo las medidas sanitarias, pero no habrá insumos para todas, como sí ocurrirá con los proyectos prioritarios. En más de una ocasión dijimos a las autoridades que la construcción es una actividad que prácticamente vive al día y parar va a generar grandes problemas de liquidez para las constructoras”.

Por lo pronto, el dirigente tuvo respuesta de su petición a la Secretaría de Gobernación de que se incluya la actividad de construcción en el listado de actividades esenciales y no solamente las tareas de conservación y mantenimiento. En una carta se le informó que la petición será turnada al Consejo de Salubridad General, porque ellos son los encargados de resolver en dicho tema.

Paralelamente, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes precisó algunas actividades esenciales en su ámbito de competencia, entre ellas la conservación de las carreteras federales libres de peaje y la rehabilitación y mantenimiento de las vías férreas.

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