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Consejo de Alstom, bajo presión del estado francés
Alstom, objeto de propuestas de compra por GE y Siemens, reúne un consejo de administración, en momentos en que la firma es objeto de una fuerte presión del Estado francés.
Alstom, objeto de propuestas de compra por el grupo norteamericano General Electric y el alemán Siemens, reúne este martes un consejo de administración, en momentos en que la firma es objeto de una fuerte presión del Estado francés, que pide la verificación de la transparencia de las negociaciones.
El grupo emblemático de la industria francesa decidió mantener su consejo de administración ESTE martes al final de la tarde, pese a que, según una fuente cercana al caso, el Estado estima que debe dedicar más tiempo a analizar todas las propuestas.
Ultimo capítulo de esta operación industrial, que adquiere sesgos de folletín de suspense: el Estado francés, que pareciera querer ganar tiempo, recurrió a la Autoridad de control de los Mercados Financieros (AMF) para que ésta garantice la transparencia del proceso de venta.
El Estado francés quiere asegurarse que el proceso sea "abierto, transparente y no discriminatorio", indicó a la AFP una fuente cercana al asunto.
Alstom había avanzado en las discusiones con General Electric para cederle sus actividades de energía, pero el grupo alemán Siemens hizo el domingo otra propuesta que incluye un suma a la que se agregaría una parte de su actividad de transportes y garantías de mantenimiento del empleo en Francia.
Pese a que aún no ha presentado formalmente su propuesta, Siemens pidió poder acceder a las mismas informaciones de que dispone su competidor estadounidense.
Según una fuente bien informada, la firma alemana confirmará sus intenciones durante un consejo extraordinario que tendrá lugar este mismo martes.
El Estado francés no es accionista de Alstom desde 2006, pero salvó a la firma de la quiebra dos años antes. Al rehusar el "hecho consumado, el gobierno francés, de cuyo proyecto político son ejes centrales la lucha contra la desindustrialización y el desempleo, tomó cartas en el asunto firmemente.
SINDICATOS PREOCUPADOS
El presidente Franóois Hollande intervino personalmente en el tema el lunes, recibiendo en el palacio del Elíseo a los pretendientes a la compra de esa rama estratégica de la industria francesa.
Hollande reivindicó el derecho del Estado a intervenir. "El Estado tiene forzosamente la palabra" en este asunto, tiene que "controlar la independencia de Francia en materia energética" y velar para que se mejoren las propuestas, con un "único criterio", la "creación de actividad y de empleo en Francia", dijo.
El domingo, Alstom afirmó que se daba plazo hasta el miércoles por la mañana para profundizar "su reflexión estratégica".
Entre tanto, la cotización de la acción del grupo francés quedó suspendida en la Bolsa de París.
Preocupados por la suerte de Alstom, varias decenas de sindicalistas se reunieron el martes ante la sede de la firma para protestar por lo que consideran un "desmantelamiento" de la industria.
Las organizaciones sindicales se reunirán después con el ministro de Economía, Arnaud Montebourg, para pedirle la nacionalización parcial y temporaria del grupo mediante la recuperación por el Estado del capital en Alstom del accionista principal, Bouygues (29.4%), que desea venderlo por razones estratégicas.
En Berlín, el ministerio de Economía abogó el lunes por una alianza Alstom/Siemens. Una propuesta que concuerda con el deseo de Hollande, quien se había pronunciado en favor de un "Airbus de la energía", aludiendo a la firma europea de construcción de aviones.
La oposición se mostró sumamente crítica con la actitud del gobierno en este asunto. El ex primer ministro de derecha Jean-Pierre Raffarin denunció la "ausencia" de estrategia industrial, preguntándose si hay pilotaje en Francia.
erp