Con la entrada en vigor el día de ayer 1 de octubre, del nuevo etiquetado a alimentos procesados y bebidas no alcohólicas se prevé incremento en el número de amparos presentados por las empresas en contra de la NOM-051, por violar al derecho a la información nutrimental y la salud, así como por el proceso y las forma sobre cómo se llevó el proceso de consulta con la Iniciativa Privada, consideró Jaime Zabludovsky, presidente del Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico).

Aunque no contabilizó el número de casos de amparos, anticipó que habrá una actividad judicial importante respaldada por estas preocupaciones.

Durante el seminario sobre Etiquetado de advertencia, la nueva realidad, realizado por ConMéxico, Jaime Zabludovsky proyectó que entre el 80 y 85% de los productos industrializados que se comercializa en México estarán sujetos al etiquetado con la nueva regulación que obliga la aplicación de sellos de advertencia sobre excesos de nutrientes (azucares, sodio, grasas, grasas saturadas), lo que abre la ventana para que más empresas se sumen a impugnar.

“Nos imaginamos que ese número (de amparos) podría aumentar (...) hay un número importante de empresas que lo están llevando a cabo. ConMéxico por supuesto inició sus amparos en semanas pasadas porque creemos que hay presuntas violaciones al derecho a la información, del derecho a la salud y la manera en la que se llevó a cabo el proceso de la norma”, expresó.

De acuerdo con información de la Secretaría de Economía, existen alrededor de 50 amparos presentados por diversas empresas, entre ellas se encuentra Coca-Cola y Unilever.

Para el representante de ConMéxico, las ventas de los productos que contengan varios sellos sí tendrán un impacto negativo, sobre todo algunos rubros, en los que se estima no cuentan con rotación continua.

Además de la caída en la comercialización, el problema que se presenta es que existe información “confusa” para los consumidores, por ejemplo, citó, en los productos de tamaño pequeño, cuya etiqueta no es lo suficientemente grande para albergar varios sellos de advertencia, el problema radica en la claridad de lectura nutricional, pues solo se debe poner un sello con números, especificando la cantidad de octágonos de advertencia, sin detallar a qué se debe cada uno (por exceso de azúcares, grasas, sodio, edulcorantes, entre otros). Ejemplificó: una lata de chiles pequeña podría tener un sello con el número 1, sin aclarar si este se debe a exceso de grasa, sodio u otros.

En conferencia de prensa virtual, Jaime Zabludovsky dijo que el compromiso de la industria alimentaria, de ConMéxico y de la Confederación de Cámaras Industriales de la República Mexicana (Concamin), está con el cumplimiento acorde con lo estipulado con el nuevo etiquetado, pero “los procesos legales seguirán su curso porque los sellos negros ocultan información relevante”.

Algunas empresas –como es el caso de Bimbo– podrán liberarse de la obligación de poner sellos en algunos de sus productos gracias a que los han reformulado, pero eso requiere de inversiones cuantiosas que no todas las empresas pueden soportar en medio de la crisis económica y en pandemia por Covid-19.

Lorena Cerdán, directora general de ConMéxico, señaló que solo alrededor de 15 o 20% de los productos que se encuentran en el mercado no deberán utilizar los octógonos negros de advertencia.

Pero si la mayoría de los alimentos procesados llevarán sellos de advertencia, entonces “¿cómo debe elegir el consumidor?”, cuestionó Zabludovsky, ya que “no se señalan las porciones, en donde los alimentos tendrán los mismos etiquetados, independientemente del tamaño; oculta cantidades específicas por porción de calorías, grasas, azúcares y sodio; y no se permite comparar entre productos”.

La semana pasada, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció a las autoridades de salud mexicanas por el nuevo etiquetado de advertencia en productos procesados, al considerar que se trata de una importante medida para la prevención y el control de enfermedades no transmisibles.

¿De qué va el nuevo etiquetado frontal?

• Incluye cinco sellos de advertencia por exceso de: calorías, sodio, grasas trans, grasas saturadas y azúcares.

• Contempla dos leyendas precautorias: “Contiene edulcorantes, no recomendable en niños” y “Contiene cafeína – Evitar en niños”.

• Para los productos de empaques muy pequeños (de hasta 5 cm2) se utilizan un octágono negro con números en el centro, según la cantidad de sellos que tenga el producto (de uno hasta cinco).

• Los productos con uno o más sellos de advertencia o leyendas precautorias no deben incluir en su etiqueta: personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, celebridades, deportistas o mascotas ni elementos interactivos (juegos visual-espaciales o descargas digitales).

• El respaldo de un aval de alguna asociación médica no puede ser dado en aquellos productos que excedan uno o más de los nutrimentos críticos añadidos, es decir, que contengan uno o más sellos.

• Se puede contar con aval siempre y cuando, no contengan sellos de advertencia y presenten la documentación apropiada que soporte con evidencia científica el perfil nutrimental del producto.

• Las “declaraciones saludables” no están permitidas cuando un producto contiene uno o más sellos de advertencia o leyenda precautoria. (Ej: “contribuye a un adecuado desempeño físico”, “nutritivo y óptimo para un buen desarrollo”).

lilia.gonzalez@eleconomista.mx